Programa de Vida Independiente

El Programa de Vida Independiente del IMPD trabaja para facilitar a las personas con discapacidad la posibilidad de vivir de la forma más autónoma posible, buscando nuevas experiencias y alternativas que faciliten el paso de la vida en una residencia o a cargo de los familiares a una vida más autónoma donde la persona y sus necesidades y preferencias son el centro.

Así, en la actualidad, el IMPD trabaja en dos grandes líneas que facilitan esta transición. Por una parte, el Servicio Municipal de Asistente Personal, un servicio que permite a las personas vivir de manera más autónoma tanto si dan el paso para vivir solas como si continúan viviendo con la familia. Por otra parte, varios servicios de vivienda destinados a personas con diversidad funcional, con o sin asistente personal o personas mediadoras y con la implicación y colaboración de las entidades del sector, que permiten a personas con diferentes tipologías de discapacidad tener una vida más independiente y autónoma.

Servicio Municipal de Asistente Personal

El Servicio Municipal de Asistente Personal es un servicio que permite a personas con gran discapacidad física disponer de un asistente personal para cualquiera de sus necesidades diarias: higiene personal, alimentación, desplazamientos, etcétera.

Son personas que, sin este servicio, tendrían que vivir en una residencia o bien ser atendidas por sus familiares. La figura del asistente personal les permite desarrollar actividades que harían en ausencia de las limitaciones funcionales y les dota de la máxima autonomía e independencia. El elemento clave del funcionamiento del servicio, en comparación con la vida en una residencia, radica en el papel decisor del usuario en relación con cuándo, cómo y en qué actividades de su vida hará uso del asistente.

El Servicio Municipal de Asistente Personal es un servicio por horas, flexible y completamente adaptado a las necesidades de la persona usuaria y, además, representa una alternativa muy válida para personas que no desean vivir en instituciones residenciales ni depender de las familias. La prestación del Servicio Municipal de Asistente Personal se realiza a través de empresas del sector.

A finales del 2015, el Servicio de Asistente Personal contaba con 28 personas usuarias con una discapacidad física de entre el 63 y el 100 %. De estas, dieciséis son hombres y doce son mujeres, además, diecisiete viven en el entorno familiar, y el resto, de manera independiente. La media de horas de servicio por usuario es de 159 mensuales y el servicio da trabajo a 110 asistentes personales.

Viviendas de vida independiente

Este programa trabaja para ofrecer a las personas con diversidad funcional servicios de vivienda alternativos a los servicios residenciales comunes. El objetivo es que puedan vivir de la manera más independiente posible dentro de sus posibilidades y capacidades. Algunas de estas viviendas son gestionadas directamente por el IMPD, y otras, por entidades a las que se cede la titularidad del piso en régimen de alquiler, previa presentación de un proyecto de vida independiente debidamente justificado. Este programa cuenta con varias líneas de trabajo:

  • Viviendas domotizadas para personas con movilidad reducida. El IMPD dispone de seis viviendas domotizadas en la Villa Olímpica en las que viven un total de nueve personas con gran discapacidad. El uso combinado de las nuevas tecnologías y de servicios de asistencia personal permite vivir solas a personas que, sin estos recursos, tendrían que vivir en una residencia o dependiendo de los familiares para su vida diaria.
  • Vivienda para personas con discapacidad intelectual. El IMPD gestiona un piso con asistencia donde en estos momentos viven cuatro personas con discapacidad intelectual que son atendidas por dos asistentes. Recientemente tanto los residentes como las asistentes han llevado a cabo un programa de mejora de la vida independiente que ha incentivado sus aptitudes y ha incrementado su empoderamiento. Como resultado, los usuarios han ganado autonomía en la administración del hogar, se ha establecido un espacio de debate para la autogestión del piso y se ha logrado una mayor interrelación con el entorno.
  • Viviendas para personas con discapacidad intelectual o trastorno mental. El IMPD colabora en la cesión de pisos a entidades de personas con diversidad funcional para desarrollar proyectos de vida independiente. Este programa se dirige principalmente a personas con diversidad intelectual o con problemas de salud mental que, con el acceso a una vivienda, encuentran una posibilidad de vida autónoma y una posibilidad de emancipación. A finales del 2015, el IMPD colaboraba con un total de once entidades para desarrollar estos proyectos.
  • Group-home para personas sordociegas. Uno de los proyectos singulares desarrollados en el marco de la cesión de pisos ha sido la creación de un group-home para personas sordociegas en colaboración con la entidad APSOCECAT. Se trata de un grupo de tres pisos agrupados en una misma edificación, de los que uno está ocupado por el asistente personal e intérprete con el fin de facilitar las actividades de la vida diaria de estas personas. Las dos personas sordociegas que participan en el proyecto group-home estaban en centros residenciales y, mediante este proyecto, ahora disponen de posibilidades muy superiores de comunicarse con el entorno, lo que ha repercutido en su autoestima, autonomía y calidad de vida. 
  • Subvenciones para proyectos de vida independiente. Esta línea del Programa de Vida Independiente tiene como objetivo prestar apoyo económico a entidades de personas con diversidad intelectual y entidades de personas con problemas de salud mental que promuevan proyectos de vida independiente. Se trata de proyectos de atención a las personas en su entorno familiar, de formación de hábitos y habilidades para adquirir una vida autónoma o de intervención para la mejora de la vida independiente en pisos que ya están en funcionamiento. Desde el IMPD se ha colaborado ya con un total de veinte proyectos, por un importe de 246.000 euros.