Un puerto para la ciudad y la gente

19/01/2018 18:28

Urbanismo. Acuerdo para limitar y agrupar las terminales de cruceros, recuperar el espacio de dos muelles y ganar así 14.000 metros cuadrados de la Nova Bocana, todo para el libre acceso y uso ciudadano.

Un acuerdo con Port de Barcelona permitirá reordenar los espacios portuarios de la ciudad, limitar y agrupar más lejos de la trama urbana las terminales de cruceros y recuperar el frente marítimo para el uso de los vecinos y las vecinas. La Autoridad Portuaria de Barcelona se compromete, además, a tomar medidas para mejorar la gestión del tráfico de cruceros y reducir el impacto de las emisiones contaminantes.

El puerto de Barcelona, con una superficie de 2.000 hectáreas, que representa un 20 % de la superficie de la ciudad, tiene un impacto social, económico y territorial importante, así como un fuerte valor simbólico y un vínculo emocional estrecho con los barceloneses y las barcelonesas.

El acuerdo sellado por la alcaldesa, Ada Colau, y el presidente de Port de Barcelona, Sixte Cambra, incluye diversos pactos que facilitarán la integración del área portuaria en la ciudad y la llenarán de actividades culturales y docentes, además de limitar su uso comercial y garantizar un modelo de gestión sostenible.

“Recuperamos más puerto para usos ciudadanos y lo abrimos todavía más a la ciudad. Queremos un espacio ordenado, integrado y más abierto para que los vecinos y las vecinas lo disfruten al máximo”, ha remarcado la alcaldesa.

Límite a la actividad crucerista

La ciudad tendrá un máximo de siete terminales de cruceros, que quedarán agrupadas en el Moll Adossat, ubicado delante de Montjuïc, cuya ampliación se acelerará. El objetivo es alejar la actividad crucerista de la vida urbana y liberar las Drassanes, Maremàgnum y el muelle de Barcelona para nuevos usos públicos que todavía se tienen que concretar.

Eso supone el traslado por fases de tres terminales de cruceros y una de ferris, que se completará hacia el año 2026.

El pacto recoge también el compromiso de la Autoridad Portuaria de Barcelona de evaluar el impacto medioambiental del tráfico de cruceros y tomar medidas para reducir las emisiones contaminantes, además de mejorar la gestión del traslado de los cruceristas para evitar la saturación de la parte baja de La Rambla.

Nova Bocana: 14.000 metros cuadrados

El espacio público de la Nova Bocana, en el área del muelle de Llevant, sumará 14.000 metros cuadrados adicionales gracias a la modificación del plan urbanístico, que servirán para ampliar la actividad cultural y docente y limitar el uso comercial a un 20 % y el de restauración a un 15 %.

Entre otros, el futuro edificio Pont-Porta-Port incluirá un mirador abierto al mar, servicios asociados a la marina, centros culturales y espacios comerciales, y se cederán equipamientos a la Facultad de Náutica, el Instituto de Náutica de Barcelona y la Cruz Roja del Mar.

Además, el acuerdo también incluye la reforma del paseo de Colom y el Moll de la Fusta para aumentar los espacios de verde urbano y dinamizar la zona para que los vecinos y las vecinas del distrito de Ciutat Vella la perciban como suya. A corto plazo se prevé, como primera intervención, la instalación de pistas deportivas.

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