Los cambios tecnológicos

Barcelona ha sido líder en la aplicación de nuevas tecnologías en sus transportes urbanos.

Con la tracción animal y después a vapor, el tranvía –como también hicieron ómnibus y riperts- fue uniendo barrios de la ciudad y localidades cercanas. La tracción eléctrica costó más de adaptar y no se inauguró hasta finales del siglo XIX.

Hasta los años treinta del siglo XX los tranvías barceloneses tuvieron una vida muy activa en la ciudad. En los años cuarenta llegaron nuevos tranvías, y en los sesenta se compraron los tranvías más competitivos del momento pero, con la errónea decisión de suprimir la red, no se pudieron aprovechar completamente.

Entre los años veinte y treinta el autobús evolucionó del motor petróleo-eléctrico al diesel, y en los años sesenta funcionó a pleno rendimiento con la supresión del tranvía, introduciendo tecnología moderna.

En 1941 se inauguró la primera línea de trolebús con vehículos construidos en Barcelona.

En los años veinte se inauguró el servicio de metro, que en los sesenta experimentó un gran desarrollo.