Historia del AHCB

Del convento de Santa Caterina a la Casa de l’Ardiaca

El Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona es uno de los centros que configuran el Archivo Municipal de Barcelona, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII, cuando se creó el régimen municipal de la ciudad a partir del privilegio concedido por el rey Jaime I en 1249.

Instalado primero en el convento de Santa Caterina, se trasladó a la Casa de la Ciudad cuando esta fue construida en la segunda mitad del siglo XIV.

En 1917, el Ayuntamiento de Barcelona decidió dividir el fondo documental municipal en histórico y administrativo. Los fondos históricos se instalaron en la Casa de l’Ardiaca, que, desde el año 1922, se convirtió en sede del Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona.

Desde su creación, y a lo largo de las diferentes etapas, el Archivo ha ejercido tres funciones fundamentales:

  1. Ingresar y conservar fondos documentales, bibliográficos y hemerográficos que se consideren de interés para la historia de Barcelona.
  2. Facilitar y fomentar la consulta de estos fondos y ponerlos al alcance de los investigadores y  de todos los ciudadanos interesados.
  3. Divulgar el patrimonio documental y la historia de la ciudad.