Jesús

41 años
Sant Andreu, Barcelona

Debió de ser el mes de agosto o setiembre, hacia las diez o las once de la noche. Estaba en mi casa, en una segunda planta de una calle muy tranquila de Sant Andreu. Oí unos gritos muy fuertes que venían de la calle, una discusión, y corrí a la ventana. En el momento de sacar a la cabeza vi cómo una mesa de plástico impactaba en la pierna de una chica, que empezó a chillar de dolor. A la chica herida no la conocía, pero a su lado estaba mi vecina, que hablaba por el teléfono móvil. Las dos estaban en el portal de la casa donde vivía, casi enfrente de la mía. En un balcón, en el segundo piso de la casa, había un hombre que las insultaba y amenazaba. Bajé corriendo hacia la calle. En aquel momento no había nadie más, además de las chicas y de mí, y recuerdo que eso ya me pareció extraño, porque, como he dicho, la calle era tranquila y silenciosa, y era evidente que más vecinos debieron de haber oído los gritos y no habían salido a ayudar.

Entonces salió el hombre al que había visto en el balcón por la puerta de la casa. Grité que lo había visto todo, que había visto cómo tiraba la mesa (de hecho, no era verdad, pero era obvio que había sido él) y que pensaba denunciarlo. Se me echó encima, me estampó la cabeza contra la pared y perdí el conocimiento unos instantes. Cuando recuperé el conocimiento, otro chico me quitaba al agresor de encima. Hubo una discusión a tres bandas. Creo que el agresor no tardó en marcharse. Poco después llegó la ambulancia. También otros vecinos se decidieron a salir. El chico que había venido a ayudarnos vivía cerca de nosotros, yo hasta ese día no lo conocía, y vino tras recibir la llamada de mi vecina, la pareja del agresor.

La ambulancia nos llevó al hospital. La chica, amiga de mi vecina, tenía el tobillo muy hinchado y no podía apoyar el pie en el suelo. Yo tenía un bulto en la cabeza, pero estaba bien. Nos hicieron un parte médico de las heridas y después fuimos a comisaría a poner una denuncia por agresión y lesiones. Un taxi nos devolvió hasta nuestras respectivas casas. Aquel día me costó dormir. Un rato después de volver a casa, ya debían de ser las dos o las tres de la madrugada, oí a alguien en la calle. Era mi vecina, besándose con su querido agresor.

Meses después tuvo lugar el juicio. Estábamos la amiga de mi vecina, yo y el agresor, que tuvo que indemnizarnos con dinero.

Alguna dona propera a tu ha patit violència masclista? Com l'has ajudada, quin ha estat el teu paper?

Si mai una veïna teva, amiga, companya de feina... ha patit violència masclista, envia'ns el teu testimoni explicant el teu paper. Què vas fer per recolzar-la? Quins sentiments, quins reptes se't van despertar? Creus que va valdre la pena? Com va reaccionar ella?

Envia el teu testimoni juntament amb el teu nom (o pseudònim), edat i el districte on vius a:

bcnantimasclista@bcn.cat

Moltes gràcies. Sens dubte, la teva experiència pot ajudar a que d'altres plantin cara a la violència masclista.

¿Alguna mujer próxima a ti ha sufrido violencia machista? ¿Cómo la has ayudado? ¿Cuál ha sido tu papel?

Si alguna vecina tuya, amiga, compañera de trabajo... ha sufrido violencia machista, envíanos tu testimonio explicando tu papel. ¿Qué hiciste para apoyarla? ¿Qué sentimientos y qué retos se te despertaron? ¿Crees que valió la pena? ¿Cómo reaccionó ella?

Envía tu testimonio junto con tu nombre (o seudónimo), tu edad y el distrito donde vives a:

bcnantimasclista@bcn.cat

Muchas gracias. Sin duda, tu experiencia puede ayudar a otras mujeres a plantar cara a la violencia machista.

Has a woman close to you been suffering from gender violence? How did you help her, what was your role?

If one of your neighbours, friends or colleagues at work has been suffering from gender violence, send us your testimony explaining your role. What did you do to support her? What feelings and challenges did you experience? Do you think it was worth it? How did she react?

Send your testimony along with your name (or alias), age and the district you live in:

bcnantimasclista@bcn.cat.

Many thanks. Your experience may certainly help others to stand up to gender violence.