La presencia de gatos en la calle es habitual en todos los municipios, y Barcelona no es una excepción. La mayoría de estos animales son gatos domésticos abandonados o de descendencia salvaje.

Sin ningún tipo de control, son animales en un estado sanitario y nutricional deficiente y que se reproducen con mucha facilidad. En la ciudad encuentran alimentos fácilmente, en algunos casos gracias a la acción de la ciudadanía, que les da restos de comida que acaban ensuciando el entorno.

Para hacer frente a esta situación, el Ayuntamiento de Barcelona, puntero en la protección de los animales, impulsa al modelo de colonias controladas de gatos callejeros. Otras ciudades del Mediterráneo también aplican este modelo con éxito.

Una colonia controlada de gatos urbanos es un grupo de gatos esterilizados que conviven en un espacio público y que son alimentados con pienso seco. Son gestionadas por el Ayuntamiento de Barcelona con la colaboración de las entidades protectoras de animales de la ciudad.

Control de las colonias de gatos

El Ayuntamiento aplica un modelo de colonias controladas de gatos que permite disfrutar de la presencia de estos animales en la ciudad y, al mismo tiempo, disminuye los problemas de sobrepoblación y garantiza una integración adecuada en la realidad urbana.

Por este motivo, el Ayuntamiento utiliza la captura, la esterilización y el retorno (CER) sobre las colonias de gatos naturales, que son grupos de gatos ya existentes que conviven en un espacio.

Una vez capturados, se les somete a una revisión veterinaria para descartar que sufran alguna enfermedad contagiosa, se les esteriliza, se les hace una pequeña marca en la oreja para identificarlos y se les devuelve al espacio donde fueron capturados.

El modelo CER es la única intervención que permite eliminar las molestias producidas por las colonias de gatos (orines, peleas, maullidos en periodos de celo, etcétera). También reduce los riesgos sanitarios, tanto para los propios animales como para los vecinos, gracias al saneamiento del espacio donde habitan, a la vez que evita una sobrepoblación y mejora la calidad de vida de los animales y de la ciudadanía.

¿Qué hay que hacer como ciudadanos?

La finalidad de la creación de estas colonias de gatos es tenerlos controlados en un punto concreto. Por eso es muy importante que nadie los alimente fuera de las zonas controladas, de modo que los animales se acostumbren a comer pienso seco en los puntos de alimentación establecidos.

Para participar como colaborador, puede llamar al 010 o a las entidades protectoras de animales.

En caso de que se detecte una colonia de gatos urbanos, se puede solicitar la actuación de la Oficina de Protección de Animales a través del  siguiente formulario electrónico.

Con respecto a los gatos domésticos, es importante que los propietarios de un gato lo esterilicen, lo identifiquen con un chip y una chapa, lo inscriban en el censo municipal (servicio gratuito) y no lo abandonen nunca (un gato doméstico no sobrevive en una colonia de calle).

Punto de esterilización del vivero de Tres Pins

El Ayuntamiento de Barcelona dispone de un punto de apoyo para la esterilización de gatos de las colonias urbanas ubicado en un solar anexo al vivero de Tres Pins, en la montaña de Montjuïc.

El equipamiento sigue un protocolo de actuación consensuado con las entidades protectoras de animales que regula el funcionamiento y la normativa del centro, y solo se pueden esterilizar gatos de calle provenientes de colonias urbanas capturados por las entidades acreditadas. Estas entidades son las que actualmente ya trabajan en el control de las colonias de gatos conjuntamente con los distritos de la ciudad y de acuerdo con los protocolos establecidos por la Oficina de Protección de los Animales.

El punto de esterilización del vivero de Tres Pins está ubicado en el cruce de la calle de Can Valero y el paseo del Migdia, y está dotado de seis módulos: el de recepción, para el registro de los animales que hay que intervenir, un módulo preoperatorio para la exploración de los gatos, un módulo de quirófano, equipado con material médico, un módulo para el posoperatorio, donde los gatos se recuperan después de la intervención, un módulo de almacén y un módulo con los aseos.

Personal cualificado (veterinarios y auxiliar de veterinaria) se encarga del funcionamiento de este servicio, que prevé el saneamiento y la esterilización de gatos que pertenecen a colonias de la ciudad.