El jabalí eurasiático (Sus scrofa) es una especie autóctona. Es la más abundante y se encuentra en la mayor parte de Europa, el norte de África y Asia, aunque, a lo largo de la historia, los humanos la han introducido también en otros continentes, como América, Oceanía y diversas islas del Pacífico.

Hoy en día, el jabalí es una especie en expansión con una gran capacidad de adaptación porque puede vivir en hábitats muy diversos si dispone de alimento, agua y refugio.

En los últimos años, la proliferación de esta especie ha ido acompañada de un aumento de las incidencias relacionadas con su presencia en el entorno urbano.

Pero el jabalí no es una especie urbana y, por lo tanto, no debe estar presente en el medio urbano. Se requiere, pues, trabajar para conseguir que permanezca como especie salvaje autóctona en el medio natural e impedir su presencia en la ciudad.

Causas de la urbanización de los jabalíes

La presencia de jabalíes en las áreas urbanas se explica por la capacidad que tienen de variar la dieta dependiendo de la oferta trófica, de modo que, si los jabalíes no encontraran recursos, no se habituarían a la ciudad.

Las fuentes de alimento urbano (alimentadores, comida para colonias de gatos, basura, etcétera) explican la colonización en los alrededores de Barcelona, en un proceso de adaptación a lo largo de varias generaciones. Una vez habituados a los alimentos de origen humano, los jabalíes se vuelven irrecuperables para la vida en el medio natural.

La estrategia reproductiva del jabalí consiste en tener muchas crías cada año (el máximo entre todos los ungulados autóctonos) para asegurar la supervivencia al menos de algunas.

Al suministrar alimento a los jabalíes en la ciudad en periodos de escasez, se consigue un doble efecto negativo: por una parte, se contribuye a aumentar la población de jabalíes al incrementar la supervivencia de las crías y, por la otra, se hace que se habitúen a las personas y al entorno urbano con los riesgos sanitarios y otras situaciones conflictivas o de peligro que eso comporta.

¿Cómo evitamos la presencia de jabalíes en la ciudad?

El Ayuntamiento, en su Plan de acción de jabalíes,ha concentrado los esfuerzos en el origen de esta problemática. Es decir, la abundancia y el fácil acceso a los alimentos en la ciudad. Por este motivo, el objetivo prioritario y urgente es reducir el alimento disponible, y eso se lleva a cabo mediante diversas actuaciones:

Campañas de sensibilización ciudadana para que los vecinos y vecinas, especialmente de los barrios próximos a Collserola (Les Corts, Sarrià-Sant Gervasi, Gràcia, Horta-Guinardó y Nou Barris), tomen conciencia del problema de que el jabalí se adentre en la ciudad.

El grupo de informadores municipales se encarga de hacer saber a la ciudadanía que no hay que alimentarlos ni directa ni indirectamente (dejando comida o basura a su alcance), ya que los jabalíes representan un peligro para las personas y los animales domésticos, producen daños en el mobiliario urbano y pueden chocar con vehículos, a la vez que son transmisores de enfermedades zoogénicas. Al mismo tiempo, los informadores pueden detectar también nuevos puntos de alimentación que hay que sellar para evitar el reclamo de la comida.

Previamente, se realizó una encuesta sobre la percepción de los jabalíes en la ciudad donde se detectó que, para más del 50 % de la población, el jabalí no supone un problema en Barcelona.

Trabajo directo con las diferentes alimentadoras de las colonias de gatos de los distritos de montaña, con el objetivo de limitar y evitar el acceso de los jabalíes al pienso para gatos a través de la colocación de arquetas (estructuras de hormigón) que dificulten el acceso.

Bloquear las papeleras y los contenedores ubicados en las zonas donde habitualmente los jabalíes van a buscar comida.

Modificación experimental del diseño de algunas zonas verdes para hacerlas menos atractivas para el jabalí,, especialmente en los puntos clave de los distritos limítrofes con Collserola.

Recomendaciones a la ciudadanía

Algunos ejemplares, acostumbrados a la presencia humana, se están volviendo cada vez más exigentes y pueden llegar a ser agresivos para obtener la comida. Eso es, en parte, porque han perdido el miedo a las personas y se mueven con demasiada frecuencia por zonas habitadas.

Por este motivo es tan perjudicial darles de comer, ya que se habitúan al contacto con la gente y también a obtener comida con facilidad, hasta que finalmente acaban exigiéndolo como si fueran animales domésticos, pero sin perder su condición de animales salvajes.

Al mismo tiempo, algunas veces se producen incidentes con los jabalíes en áreas de ocio y otros equipamientos del parque de Collserola y, por eso, es necesario extremar las precauciones ante la presencia de estos animales y seguir las siguientes recomendaciones en caso de encuentro:

  • No se acerque. Pueden reaccionar con agresividad.
  • No los toque. Hay riesgo de mordisco o embestida.
  • No les dé comida.
  • Haga ruido y gesticule exageradamente para intentar alejarlos.

En las áreas de pícnic: esté alerta y controle sus bolsas. Si ve jabalíes, guarde la comida, se la podrían quitar agresivamente.

En la red viaria: conduzca con precaución, pueden cruzar la carretera y provocar una colisión.