25 Junio, 2019 - 12:38

Bienestar animal. Nueva campaña para ayudar a controlar la población de palomas.

Cuando la densidad de palomas en una ciudad supera el número considerado tolerable (de una media de trescientas o cuatrocientas palomas por kilómetro cuadrado, aunque puede variar según las características de la ciudad), se hace necesario establecer medidas para controlar la población. Según los últimos censos, en el área urbana de Barcelona hay unos cien mil ejemplares; por lo tanto, la superpoblación de palomas puede llegar a ser un problema.

Para dar respuesta al problema de la superpoblación de las palomas en el área urbana de la ciudad, desde hace unos años se les suministran granos de maíz tratados con nicarbacina (producto veterinario que reduce la fertilidad) con el objetivo de controlar su reproducción.

Sin embargo, el problema del exceso de población de estas aves persiste si tienen alimento al alcance o si algunas personas se lo suministran.

Resultados destacables del tratamiento

Al comparar el número de palomas de noviembre del 2017 con el de noviembre del 2018 (un ciclo reproductivo) se observa una disminución de 1.308 palomas (un 41,9 % menos). Por lo tanto, se puede afirmar que la reproducción de palomas se detiene cuando se tratan con nicarbacina y, por lo tanto, disminuyen en las áreas donde se tratan con este producto.

Campaña de sensibilización

Por segundo año consecutivo el Ayuntamiento empieza una campaña de sensibilización con informadores para pedir a turistas y al vecindario que no alimenten a las palomas, ya que la sobrealimentación reduce el bienestar de estas aves porque incrementa sus niveles de estrés y provoca peleas y lesiones para conseguir más comida. Además, los alimentos pensados para los humanos, como el pan, el arroz o las galletas, les provocan desórdenes nutricionales y, en caso de que queden restos de comida, pueden atraer insectos y roedores.

La campaña intensifica las acciones en sitios donde habitualmente se les da de comer, como la plaza de Catalunya o los entornos de la Sagrada Familia y el Park Güell.

A través de informadores ambientales se desarrollan varias actuaciones. Por una parte, se identifican alimentadores habituales y, por la otra, se hacen tareas para concienciar a la ciudadana local y a los turistas sobre la necesidad de no alimentar a las palomas.

Detección e intervención con alimentadores habituales y la ciudadanía

El ámbito de actuación se centra en un radio de entre 300 y 500 metros en torno a los 51 dispensadores y en cinco puntos más de la ciudad, que, a demanda de los distritos, se han incorporado como áreas de concienciación. En la plaza de Catalunya se descarta esta acción porque se planifica una actuación semanal específica.

Puntos de alimentación habituales

Se detectan los puntos de alimentación habituales y se registran en una base de datos en que se indica el lugar, la hora, la cantidad y el tipo de alimento y una estimación de las palomas que atraen.

Si el punto de alimentación ha sido proporcionado por una persona presente en el momento de identificación del punto, se hace una breve intervención para explicarle la necesidad de seguir buenas prácticas a la hora de alimentar a las palomas, como por ejemplo hacerlo después de que el dispensador se active o utilizar alimentos que no perjudiquen la salud de las aves. Además, también se pone el énfasis en la necesidad de reducir la cantidad de alimento, ya que las palomas pueden encontrarlo de forma autónoma en las zonas verdes de la ciudad.

Ciudadanía y terrazas

El objeto de la concienciación es explicar el método de control de la población de palomas que desarrolla el Ayuntamiento de Barcelona y la importancia de no alimentar a las palomas ni dejar alimento a su alcance. Eso implica especialmente al sector de la hostelería con licencia de terrazas, así como a las personas con cierta sensibilidad por las palomas, que las pueden alimentar puntualmente. La atracción de las palomas por el alimento disponible en las terrazas provoca mala imagen en los establecimientos y molestias a los clientes por la suciedad que comporta. Sin embargo, los problemas derivados del mantenimiento de las instalaciones pueden suponer un coste extraordinario y prescindible si se hace una buena gestión de los restos de comida.

Charlas de concienciación

Con el fin de reforzar el impacto de la campaña de concienciación y la colaboración de los alimentadores en el control de la población de palomas, se harán diferentes charlas en los distritos, en los espacios de especial incidencia de personas que tienden a alimentar a las palomas, por ejemplo, en los casals de personas mayores. Se trabajará también para sustituir la actividad de alimentar palomas con otras relacionadas con el cuidado de animales y plantas que no contribuyan al desajuste poblacional de la biodiversidad. Estas charlas serán abiertas a toda la ciudadanía.

Las charlas las desarrollan entidades animalistas, ya que su empatía hacia los animales facilita la conexión emocional con las personas que los alimentan y la efectividad de la intervención.

Intervenciones específicas para turistas

El año 2018, a raíz del muestreo hecho en la plaza de Catalunya para calcular el volumen de alimento que se suministraba a las palomas, se pudo constatar que los turistas conciben la alimentación de las palomas como una actividad turística. Aunque individualmente la acción de alimentar a las palomas es esporádica, resulta un fenómeno constante y permanente y, por lo tanto, acaba representando una gran fuente de alimentación (44 %).

Con el fin de aumentar la difusión del proyecto de control ético de la población de palomas y solicitar la colaboración de los turistas para evitar que ofrezcan alimentos, se desarrollan varias acciones:

  1. Enviar una nota informativa a todos los trabajadores de Barcelona Turismo sobre la necesidad de evitar la alimentación de palomas como actividad turística.
  2. Los agentes cívicos de Barcelona Turismo generarán y difundirán dípticos informativos en cuatro idiomas dirigidos a los turistas.
  3. Colocar un puesto informativo semanal en la plaza de Catalunya.
  4. Instalar señales informativas en los entornos de la plaza de Catalunya.
  5. Hacer una propuesta de formación a la Asociación de Guías de Cataluña (AGUICAT).

Hacer una campaña de redes para revertir el mensaje sobre la “plaza de las palomas” que utilizan algunas plataformas digitales para referirse a la plaza de Catalunya.

Colaborar con entidades, instituciones y empresas en el control de la población de palomas.

Para aumentar el alcance del programa de control ético de la población de palomas, es indispensable el apoyo y la colaboración entre los diferentes agentes que pueden verse afectados por la superpoblación que, al mismo tiempo, pueden contribuir al control de la especie.

A continuación, se detallan las propuestas de contribución que pueden emprender las entidades, instituciones y empresas:

  • Colocar dispensadores que suministren pienso tratado con nicarbacina.
  • Difundir el problema de la superpoblación de palomas en los programas de comunicación en los recintos.
  • Informar sobre las buenas prácticas ambientales en las zonas de cafetería o comedores.
  • Desarrollar acciones de responsabilidad social corporativa para implementar programas que permitan sustituir la actividad de alimentar por otras relacionadas con el cuidado de animales y plantas y que no contribuyan al desajuste poblacional de la biodiversidad, por ejemplo, construir muros verdes en casals, colaborar en el mantenimiento de los alcorques u otras actividades relacionadas con el medio ambiente en la vía pública.

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