17 Julio, 2017 - 16:28

Servicios sociales. El nuevo plan de acción “¡Impulsemos!" blinda los servicios sociales con reformas, mejoras y nuevas herramientas adaptadas al actual contexto socioeconómico.

“¡Impulsemos!”, el plan que replantea el modelo de atención social básica en la ciudad por medio de veinte proyectos estratégicos hasta el 2021, parte de la necesidad de adaptarlo al nuevo contexto socioeconómico marcado por la crisis y ha tenido como base un proceso consultivo de más de un año y medio de duración, en el cual han participado profesionales, personas usuarias de los servicios y entidades sociales.

Según la teniente de alcaldía de Derechos Sociales, Laia Ortiz, el papel de los servicios sociales ya no es el mismo que hace unos años. “Hay un contexto de crisis económica y de recortes de otros servicios, nuevas leyes del ámbito social que burocratizan las tareas del personal con la elaboración de muchísimos informes y un cuerpo de profesionales frustrados que ha hecho que se pierda el espíritu proactivo que deben tener estos servicios. Por todo eso, hace falta una transformación del modelo”, ha concluido.

Las veinte medidas del nuevo plan de acción ponen a las personas en el centro, a través de tres líneas de actuación. La intención última es blindar la garantía de derechos de la ciudadanía con la reducción del número de visitas y desplazamientos de los usuarios, la facilitación de las tareas y del día a día del personal profesional y la eliminación de la burocracia innecesaria. Ocho de los veinte proyectos ya se han puesto en marcha y se prevé que la mayoría de las actuaciones sean una realidad antes del 2019, aunque el plan de acción se extenderá hasta el 2021.

Principales líneas de actuación

La primera línea se basa en el empoderamiento de los usuarios, con más y mejor atención. Por ejemplo, el proyecto “Ven” replantea el modelo de atención a las personas que visitan por primera vez uno de los 40 centros de servicios sociales de la ciudad. También se apuesta por la reducción de la burocracia, con una oficina centrada exclusivamente en las prestaciones económicas. La segunda línea se basa en la vertebración de los servicios. Así, los centros se conectarán con las entidades y los agentes de cada barrio. Este trabajo comunitario facilitará la proactividad del personal.

Por último, hay una tercera línea de proyectos centrada en la mejora de la capacidad de respuesta del equipo profesional. Se evitará que el personal desarrolle tareas que no le corresponden y se pondrá en marcha un nuevo sistema de información que integre la totalidad de las prestaciones y los servicios.

Proceso participativo

“¡Impulsemos!” empezó en enero del 2016. En el proceso de consulta para definir el plan de acción han participado más de 800 personas, que han realizado más de 1.700 aportaciones. “No sólo es el plan de modernización de los servicios sociales de la ciudad más ambicioso que se ha realizado jamás, sino que también ha sido ambicioso el amplio proceso de consulta que lo ha precedido“, ha recordado Ortiz.

También se ha incorporado en el proceso a entidades, profesionales y a la ciudadanía. Las personas atendidas por los servicios sociales han participado en una encuesta que no tiene precedentes y que ha servido para conocer la opinión y el perfil de casi 12.300 personas. “Cualquier persona se puede convertir en usuaria de los servicios sociales. Todos y todas somos usuarios potenciales“, ha señalado Ortiz.