Junto con las nuevas áreas de recreo, la ordenanza introduce un concepto adicional que se ha definido como zonas de usos compartidos en franjas horarias.

Estas zonas determinan en qué vías y espacios, y en qué horarios, los perros podrán ir sin atar, y tutelan lo que ha pasado desde siempre de forma espontánea.

Se dotará a estas zonas con un catálogo de elementos comunes y señalización, y la puesta en marcha irá acompañada de una acción informativa para fomentar la buena convivencia y el uso cívico de los espacios. Al mismo tiempo, los conductores o propietarios de los perros tendrán que haber obtenido el carné de tenencia cívica responsable.

El Ayuntamiento está trabajando para definir el modelo más adecuado para implantar estas zonas en la ciudad. Los criterios que los distritos han tenido en consideración a la hora de definir estas nuevas zonas de usos compartidos en franjas horarias son los siguientes:

  • Priorizar los espacios urbanos donde ya tienen lugar estos usos.
  • No plantear estas zonas dentro de los parques urbanos, ya que la Ordenanza de medio ambiente prohíbe que los perros vayan desatados dentro de los parques (salvo en las zonas reservadas para perros).
  • Establecer unos horarios homogéneos y de fácil comprensión para las personas usuarias y el resto de la ciudadanía.
  • El uso de estas zonas no será extensible a los perros potencialmente peligrosos, que siempre tendrán que ir atados y con bozal, por requerimiento legal.

Las zonas de usos compartidos en franjas horarias estarán debidamente señalizadas y dispondrán de los elementos necesarios para hacer un mantenimiento correcto (papeleras, iluminación y señalización adecuadas).

Actualmente, siete de los diez distritos ya tienen una propuesta definitiva de los emplazamientos.

Hay que tener en cuenta que la finalidad de estas zonas es diferente a la de las áreas de recreo, ya que en este caso se trata de facilitar que el perro ande sin estar atado y conviva con las personas y otros perros, y no el hecho de que corra o tenga espacios de diversión.

Esta observación enlaza con la justificación del acompañamiento del carné de tenencia cívica responsable para poder llevar al perro desatado en estos espacios.

Carné de tenencia cívica responsable

El carné de tenencia cívica responsable se obtendrá mediante una declaración responsable, previa a la consecución de un módulo formativo sobre la Ordenanza de protección, tenencia y venta de animales, que garantice el conocimiento y el compromiso de su cumplimiento, especialmente el que está vinculado a la tenencia responsable y a las condiciones para que los animales puedan ir sin atar.

El bien jurídico que quiere proteger la ordenanza es, precisamente, el animal, y este es el objetivo último del carné. Próximamente, se podrá realizar presencialmente en las oficinas de atención a la ciudadanía y también mediante el portal de trámites del Ayuntamiento, como todos los trámites vinculados a la tenencia de animales (censos, licencias de perros potencialmente peligrosos, etcétera).

Será un trámite gratuito y con continuidad en el tiempo. Al mismo tiempo, será obligatorio el censo del animal para poder acceder y, por lo tanto, que esté debidamente identificado. Asimismo, el objetivo del módulo formativo servirá

El régimen de sanciones será el común de la ordenanza, especialmente con respecto a la conducción de los animales y la buena convivencia.