Esto no es una exposición de arte, tampoco

De 28 Septiembre, 2012 - 18:00 hasta 27 Enero, 2013 - 18:00
Blue Moon, Ryan Rivadeneira, 2012

 

Con: Antonio Gagliano, Antonio Ortega, Benjamin Seror, Christian Jankowski, Fabienne Audeoud, Gabriel Pericàs, Joan Morey, João Onofre, Laia Estruch, Ryan Rivadeneyra y Tamara Kuselman.

Comisariada por David G. Torres

La interdisciplinariedad es una de las expresiones más desgastadas en arte contemporáneo. Con ella se hace referencia básicamente a la multiplicidad de medios que usan los artistas: vídeo, fotografía, instalaciones, dibujo, pintura… Y también a la posibilidad de hibridación con otras disciplinas: cine, teatro, danza, escritura… Sin embargo, ¿por qué hablar de tanta interdisciplinariedad cuando el arte continua enclaustrado en formatos de presentación y distribución periclitados?

La exposición aparece como resultado final y privilegiado de prácticas cuya temporalidad es efímera y que se desarrollan en formatos que no responden al de obra final dispuesta para ser exhibida y luego guardada con otras. Obviamente, no es una cuestión nueva y el proyecto “Esto no es una exposición, tampoco” no pretende analizar la exposición como formato final de presentación de trabajos en arte. De hecho ese “, tampoco” del título no sólo es una referencia irónica a la idea de la obra como proceso inacabado en Duchamp (el “même” de “La mariée mise à nu par ses célibataires, même”), también es un guiño hacia muchas propuestas recientes que han buscado indagar en la exposición y sus alternativas (por ejemplo, el proyecto “Alternativas a la exposición” de Beatriz Herraez en el CASM en 2005, el ensayo “Salir de la Exposición (si es que alguna vez habíamos entrado)” de Martí Manen editado por Consonni o, más explícitamente, el proyecto “Esto no es una exposición” de Carles Guerra en el Centro Huarte en 2008). Tampoco es una exposición de tesis, porque vendría a insistir en la validez de un formato que el mismo proyecto pone en cuestión: la exposición y la posibilidad de establecer un discurso a través de una serie de obras. Aparte de que la misma idea de intentar desarrollar una tesis tendría que ver con el deseo pre-moderno de querer obtener algún tipo de conclusión. “Esto no es una exposición, tampoco” es un proyecto prospectivo en el que dar cabida a algunas prácticas artísticas cuyos formatos son híbridos e implican distintas temporalidades.

Más allá de razones económicas explícitas la crisis actual es una crisis sistémica, en la que una de las razones de fondo es un cambio de paradigma en los modos de distribución del conocimiento y la información. Este cambio de paradigma en arte implica, de facto, la puesta en práctica de la anhelada y perseguida desde los años setenta desmaterialización de la obra de arte, en la medida en las propuestas de los artistas existen en multiplicidad de soportes y circulan en diversos formatos. O, dicho de otra forma, implica que la cuestión del formato pasa a un segundo plano, que aquello que se presenta, ofrece o muestra esquiva el hecho de una clasificación formal, que se explica sea de una manera u otra: vídeo, libro, instalación, performance, conferencia… En este desplazamiento, justamente, reaparecen reapropiadas prácticas que en los setenta, en otro contexto de crisis, especulaban con nuevas formas de presentación de contenidos a través de la presencia del artista, en especial la performance y su documentación en distintos registros.

“Esto no es una exposición, tampoco” presenta el trabajo de creadores para los que el punto fundamental no está en la obra, en el resultado final, en lo que se expone, sino en lo que se explica: para los que el qué ha desplazado definitivamente al cómo. Tener algo que explicar es la clave, aunque ese algo esté hecho de retazos, esté construido desde la propia imposibilidad de narrar, recuperando técnicas como la del cut-up de William Burroughs en un corta y pega contemporáneo, en una narración fragmentaria en la que se mezclan referencias a la historia del arte y la música pop (Benjamin Seror), un repaso subjetivo en el que la trayectoria personal se entrelaza a la historia del diseño moderno (Gabriel Pericàs), diversos acontecimientos unidos por un hecho histórico arbitrario (Antonio Gagliano) o hechos anecdóticos (Ryan Rivadeneyra) que generan un breve argumento (Tamara Kuselman) y que toman la forma de un libro, una conferencia, una performance, un vídeo o una serie de objetos y dibujos. Narratividad o relato y subjetividad o presencia del artista implican: por un lado, un replanteamiento del trabajo del artista y del espacio que ocupa (João Onofre), su papel y su capacidad para provocar ciertas disfunciones en los medios de masas diluyendo su trabajo en la distribución de información general (Christian Jankowski) o cuestionando la autoría y la voluntad de notoriedad del artista a través de su presencia como icono y como productor de fetiches (Antonio Ortega); y, por otro lado, la reactualización de prácticas performáticas implican la necesidad de recuperación de un espacio de experiencia en el contexto de las prácticas artísticas contemporáneas, ya sea recurriendo al concierto o la actuación a través de una reconsideración de las atribuciones de género (Fabienne Audeoud), la recuperación de las experiencias híbridas entre performance, danza y teatro de los setenta en una coreografía (Laia Estruch) o evidenciando las relaciones de poder y de sumisión entre artista y público (Joan Morey).

“Esto no es una exposición, tampoco” intenta presentar algunas estrategias de artistas contemporáneos de distintos contextos que manifiestan una tendencia a desarrollar distintas narrativas a través de la presencia del artista y la performance o la performatividad de la obra. No es una exposición, no muestra, sino que presenta, hace presente. En ese hacer presente, el qué vuelve a ser prioritario al cómo y así muchas propuestas siguen distintas estrategias de visibilidad, explicando lo mismo de diversas maneras: en performances o con objetos; a través de la experiencia o la documentación. Así que, finalmente “Esto no es una exposición, tampoco” sí es muchas cosas: una exposición; una programación de performances; pases de documentos y vídeos; una publicación/póster; una web…