Barcelona Cultura

CULTURA VIVA es un programa abierto de investigación y desarrollo de proyectos destinado a reconocer y favorecer los espacios de participación, circulación y coproducción cultural en Barcelona. Se trata de una programa transversal coordinado por el Instituto de Cultura de Barcelona en colaboración con otras áreas del Ayuntamiento de Barcelona, así como entidades y proyectos sociales y culturales de la ciudad.

CULTURA VIVA trabaja desde la relación entre las comunidades, las instituciones y los espacios independientes de la cultura a partir del reconocimiento y el fortalecimiento de la producción cultural descentralizada, participada y en red.

CULTURA VIVA se vincula con el Consell de Cultura de Barcelona como una plataforma desde la que investigar sobre el tejido local organizado para poder abrir procesos de debate y dar visibilidad a las innovaciones sociales y económicas de la cultura.

Tanto los proyectos como las investigaciones, que se nutren de y buscan fortalecer diversos procesos abiertos desde la ciudadanía, se despliegan alrededor de:

cuatro ejes transversales:

GESTIÓN COMUNITARIA

Los momentos de crisis no son para «inventar» la gestión comunitaria, sino de que las instituciones públicas garanticen su existencia y sostenibilidad. Queremos entender los bienes comunes no como una realidad opuesta a lo público, sino como procesos vivos existentes en el territorio que muestran nuevas formas de hacer y de funcionar como institución pública.

ECONOMÍAS CULTURALES

Las innovaciones en materia de cultura no se basan exclusivamente en generar un modelo económico alternativo, sino que se consolidan en torno a un conjunto de prácticas que nos obligan a experimentar y a habilitar nuevas estrategias sociales e instituciones de explotación de la cultura mediante modelos posicionados y formas de explotación participadas por las comunidades que las generan. Desde los procomunes digitales hasta las formas de economía social y cooperativa, debemos afrontar los retos para así reconocer y proporcionar más alcance a estos procesos de innovaciones socioeconómicas.

DEMOCRACIA

La radicalidad democrática, la transparencia, los valores y los principios éticos en el buen gobierno de la cultura como marco de estimulación de la dinámica social. Es también una herramienta para garantizar la innovación en los procesos de desarrollo de las políticas públicas.

INNOVACIÓN CIUDADANA

Una cultura compuesta no de objetos y experiencias cerradas, sino de procesos dinámicos, de construcción o cooperación, abiertos a muchos tipos de contribuciones. Una forma de entender la cultura como un laboratorio de la sociedad en el que ensayar y prototipar las respuestas ante sus crisis sistemáticas.