Supermanzanas

La implantación de las supermanzanas busca dar respuesta a la escasez de espacios verdes, los altos niveles de contaminación, el elevado índice de ruido ambiental, los datos de accidentalidad y el sedentarismo.

Desde los años 80, en Barcelona se han ido realizando numerosas experiencias para disponer de más ámbitos peatonales, como las reurbanizaciones en el casco antiguo para convertirlo en una zona exclusiva por los desplazamientos a pie y, posteriormente, la implementación del mismo modelo en casi todos los antiguos núcleos de las vilas que se anexionaron en el siglos XIX y XX a la ciudad.

Hoy, la situación continúa siendo que las calles de la ciudad tienen casi exclusivamente la función de desplazamiento, con una preponderancia otorgada a la movilidad individual motorizada. El Ayuntamiento de Barcelona apuesta por un modelo de ciudad más sostenible en el que, mediante las medidas adecuadas, se pueda revertir esta situación, reducir los metros cuadrados dedicados al vehículo privado y recuperar (y mejorar) una parte de este espacio público para las personas. 

El Plan de Movilidad Urbana (PMU) 2013-2018 recoge el modelo de Supermanzanas y estructura la movilidad de la ciudad a partir de estas estructuras. Para implantar el programa, el Gobierno municipal se ha basado en las directrices y los criterios que fijan diferentes planes y compromisos sectorial municipales, como son el Plan de Actuación Municipal, el Compromiso por el Clima, el Plan de Movilidad Urbana o el Plan del Verde y la Biodiversidad. 

La voluntad del Ayuntamiento es iniciar el despliegue de las supermanzanas por la mayor parte de la trama Cerdà, extendiendo este modelo a los distritos del Eixample, Sant Martí y Gràcia, y a nuevos ámbitos locales como los barrios de Sant Gervasi, Horta, Sant Andreu y la Prosperitat.

Podéis consultar el programa Supermanzanas "Omplim de vida els carrers (Llenamos de vida las calles)" en este enlace.

Movilidad más sostenible​

Integrar las nuevas redes de autobuses y de bicicleta de acuerdo con el Plan de Movilidad Urbana de Barcelona, fomentar los desplazamientos en bicicleta y a pie, mejorar la distribución de mercancías, y reducir los ruidos y las emisiones contaminantes.

Revitalización del espacio público

Pacificar las calles, incrementar los espacios de estancia y promocionar nuevos usos en el espacio público.

Fomento de la biodiversidad y el verde urbano

Mejorar el arbolado viario, favorecer microhábitats para atraer a los pájaros y aumentar el verde a través de nuevos espacios comunitarios.

 Fomento del tejido social urbano y la cohesión social

Garantizar equipamientos de proximidad adecuados, fomentar las actividades productivas que generen empleo y velar por la inclusión social.

Fomento de la autosuficiencia en el uso de los recursos

Reducir el consumo de energía, producir energía de origen renovable in situ, reducir la demanda de agua potable y aprovechar las aguas grises y pluviales.

Integración de los procesos de gobernanza 

Implicar a la ciudadanía en la definición de los proyectos y en el desarrollo de acciones.