Teniendo en cuenta el alto impacto de las entidades de la Economía Social y Solidaria en la actividad económica de la ciudad, es preciso que estas jueguen un papel preponderante en la construcción de un nuevo modelo socioeconómico de Barcelona.

De todos modos, hay retos que el ámbito de la Economía Social y Solidaria debe afrontar en el camino hacia su consolidación y para convertirse en una referencia como alternativa urbana que dependen del fortalecimiento de las iniciativas concretas en los siguientes términos:

Viabilidad socioeconómica
A pesar de la resiliencia en relación con la crisis, la dimensión reducida de muchas iniciativas de la Economía Social y Solidaria pone en peligro su viabilidad económica, por lo que hay que consolidar el tejido existente y aumentar su dimensión, en parte, mejorando uno de sus puntos débiles: la comercialización.

Empoderamiento y gestión democrática
La gestión de las iniciativas desde la democracia y la participación es uno de los elementos distintivos y transformadores de la Economía Social y Solidaria, pero en una sociedad que no está primordialmente regida por estos valores puede suponer una fragilidad que hay que combatir con programas específicos de acompañamiento en gestión cooperativa integral, y que esta contagie la gestión empresarial global.

Generación de empleo de calidad
Finalmente, hay que velar por que la Economía Social y Solidaria genere puestos de trabajo estables, con una remuneración adecuada y unas condiciones que permitan priorizar la sostenibilidad de la vida.

Transformación ESS en Barcelona