¿Gestionar o frenar Barcelona?

El pasado Pleno municipal del 27 de enero, el gobierno municipal de Ada Colau junto a su socio de gobierno PSC y el voto a favor de ERC y CUP, permitieron la aprobación del ‘Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos’. Un plan que supondrá frenar inversión y creación de empleo en Barcelona, ya que no permitirá otorgar licencias para la creación de nuevos hoteles y alojamientos turísticos en gran parte de la ciudad. Regular las zonas saturadas era necesario, pero no implantando un plan injusto que va en la dirección contraria a lo que precisa Barcelona.

El problema con el turismo ha surgido con la proliferación de forma indiscriminada de viviendas ilegales sin ningún tipo de control por parte del Ayuntamiento, ya que no tenían un plan de inspección eficaz. Este hecho puede provocar que ahora todos los barceloneses paguemos las chapuzas, las improvisaciones y los discursos políticos de los que nos gobiernan. El turismo genera más de 100.000 puestos de trabajo y representa el 14% del PIB de Barcelona, por eso no podemos amenazarlo. Debemos trabajar para mejorarlo, dando prioridad a la creación de empleo, al descanso de los vecinos y garantizar la convivencia en los barrios.

Tras la aprobación de este Plan Especial de Alojamientos Turísticos, es necesario conocer el impacto económico que supondrá su aplicación. De momento el gobierno municipal estima que la paralización de tan sólo tres proyectos hoteleros podría suponer un coste de 100 millones de euros para todos los barceloneses. Un hecho que demuestra la improvisación de este plan,  que además no cuenta con un blindaje jurídico que garantice su aplicación y se desconoce qué sucederá ante posibles reclamaciones por parte de emprendedores que denuncien los perjuicios por no poder abrir su negocio.

El turismo debe ser siempre una oportunidad para Barcelona, pero tanto Trias como Colau, lo han convertido en un problema por su equivocada gestión. Siempre estaremos al lado de los vecinos y de los barrios, por eso pedimos un protocolo de respuesta de la Guardia Urbana, un Plan de Inspección eficaz, y modificación de los estatutos de las comunidades de vecinos para que no haya apartamentos turísticos ilegales en sus escaleras.

Estamos en contra de impedir que un hotel en funcionamiento no pueda hacer reformas o que tenga que reducir sus plazas un 20%,  así como vetar nuevos alojamientos turísticos en varios distritos de la ciudad. En Barcelona puede haber nuevos hoteles, o edificios enteros de viviendas turísticas reguladas, siempre respetando a los vecinos, creando empleo y oportunidades. Colau debería saber que se trata de gestionar mejor Barcelona y no de frenarla. 

Alberto Fernández Díaz

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