La alcaldesa del independentismo

El pasado 12 de noviembre el partido de Ada Colau decidió por votación romper el acuerdo de gobierno que tenían con el PSC en el Ayuntamiento de Barcelona. El 54% de los ‘Comunes’ votó a favor de echar a los socialistas del gobierno, dejando patente que los movimientos de Colau con el independentismo dividen todavía más a su partido, ‘Barcelona en Comú’. Un 45% rechazó la ruptura con el PSC, produciéndose un resultado similar al de la consulta sobre el 1-O, en la que el 40% de Comunes votó en contra de participar en el referéndum ilegal de Puigdemont. En dos años Colau ha conseguido dividir a la mitad de los 'Comuns', ahora solo falta que los contrarios de su propio partido sean mayoritarios y pongan fin a tanta frivolidad e irresponsabilidad de la alcaldesa.

Podemos afirmar que Colau, rompe con el PSC, fractura a los Comuns, hunde Barcelona y hace independentismo, lo que demuestra que le sobra sectarismo de partido y le falta un proyecto de ciudad para Barcelona.

Al margen de la paralización por la ruptura de gobierno entre Colau y PSC, ya existía una parálisis de gobierno evidente, como demuestra que Colau no ha podido aprobar junto al PSC ni las Ordenanzas Fiscales, ni presupuestos, ni proyectos como la Ordenanza de Terrazas. Ahora, tras la marcha de Jaume Collboni, la estrategia de Colau es abrir más la puerta al independentismo, un hecho que ya le ha propiciado beneficios, al aprobar, gracias al apoyo de ERC y Xavier Trias, el primer trámite de los Presupuestos municipales para 2018.

Al engaño de los independentistas, que ahora reconocen que Cataluña no estaba preparada para la independencia, hemos de sumar el doble fraude municipal de Ada Colau y Xavier Trias. Recordemos que Colau en las elecciones municipales de 2015 reclamaba un cambio y echar a Trias de la alcaldía, pero ahora convierte Barcelona en la moneda de cambio del independentismo al abrirse a posibles acuerdos con los PdCat y ERC. Por otro lado, Trias está traicionando a sus votantes, al prestar apoyo a la alcaldesa, cuando en campaña decía que era la alternativa a la extrema izquierda que representa Colau.

Dejar un gobierno municipal roto y una Barcelona dividida e inestable, unos días antes de conocer la ciudad que acogería la ‘Agencia Europea del Medicamento’, demuestra la mala gestión y la incompetencia de Colau. Muchos  barceloneses nos piden que echemos a Colau democráticamente del Ayuntamiento. Por eso espero que el 21 de diciembre, cuando la gente vaya a votar a las elecciones catalanas, sea consciente que votar tanto a los independentistas como a los 'Comuns' de Colau, es exactamente lo mismo.

Alberto Fernández Díaz

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