Solucionar conflictos y no agravarlos

Es una máxima recomendable a tener en cuenta cuando hay que valorar una decisión: ¿Aporta algo útil? ¿Contribuye a solucionar algún problema? Esto es lo que desde Ciudadanos (Cs) nos planteamos en relación a la propuesta de realizar una consulta sobre el proyecto de un nuevo albergue en la Villa Olímpica. Somos partidarios de las consultas si son útiles, si ayudan a tomar una decisión. Pero no es éste el caso. ¿Por qué?

En primer lugar, porque sea cual sea el resultado de la consulta, no se podrá anular una licencia de obras que cumple con todos los requisitos legales. El Ayuntamiento de Barcelona no tiene margen de maniobra para actuar de una forma diferente a como lo está haciendo.

En segundo lugar, porque la consulta no desvelará nada que no sepamos. La preocupación de los vecinos es conocida y legítima. Es al gobierno municipal, y no a los vecinos, a los que corresponde buscar una salida a esta situación. Una consulta en estas condiciones no sería más que una forma de engañar a la ciudadanía y solo generaría frustración.

Lo que necesitan los vecinos son soluciones, no consultas. El ocio nocturno del Port Olímpic tiene secuelas que afectan a la convivencia. El temor a que las molestias se consoliden y se extiendan a otras zonas es lo que ha originado las protestas contra el nuevo albergue. Pero si bien el atractivo turístico de los barrios situados junto a las playas es inevitable, las consecuencias no deseadas del ocio nocturno pueden corregirse y deberían haberse evitado. Con voluntad política, se podrían cortar de raíz las actividades que degradan la zona, como la venta ilegal de bebidas alcohólicas, el consumo de drogas o la práctica de la prostitución en la vía pública.

El problema no son los alojamientos, sino la falta de control municipal y el tipo de turismo que promovemos. El Ayuntamiento tiene tareas que no está cumpliendo: Es necesario ampliar la vigilancia y hacer cumplir la ordenanza del civismo. Hay que promover un turismo de calidad, que atraiga visitantes dispuestos a cumplir las normas de convivencia. Pero el gobierno de Barcelona en Comú se niega a aplicar la Ordenanza, y tampoco ha incluido la calidad del turismo como uno de los objetivos de su Plan Estratégico de Turismo.

Cs se ha ofrecido a mediar en este conflicto. La solución requiere una negociación entre todas las partes afectadas, y necesariamente tendrá que incluir unos compromisos claros del promotor y del ayuntamiento que garanticen la convivencia en la Villa Olímpica.

Koldo Blanco,

Regidor de Ciutadans (C's)

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