Turismo: el falso culpable

Últimamente, vienen diciendo los de Colau y su gobierno que la culpa de la fuerte subida de los alquileres en Barcelona durante los últimos dos años es de los pisos turísticos. También aseguran que, por culpa del turismo, en Barcelona no hay vivienda social y que los turistas son responsables de los comportamientos incívicos. Ojalá fuera tan fácil. Según este argumento, para que bajen los alquileres, para acabar con los comportamientos incívicos, para constituir un gran parque de vivienda de alquiler asequible (que nunca hemos tenido en Barcelona), bastaría con prohibir los pisos turísticos y expulsar el turismo de la ciudad. El lamentable problema es que todo esto es mentira, y se puede demostrar con datos. La mayoría de denuncias por comportamientos incívicos no son provocadas por turistas. La falta de vivienda social es producto de las políticas públicas de vivienda basadas en la propiedad y en la venta del patrimonio público, que han promovido durante décadas los partidos, tanto de izquierdas como de derechas, al frente del ayuntamiento y las otras administraciones públicas. Y la subida de los alquileres es debida fundamentalmente al crecimiento económico y al aumento de la demanda. Difícilmente puede haber sido causada por un incremento de los alojamientos, que no se ha producido durante los dos últimos años, precisamente cuando sigue vigente una moratoria que ha impedido la apertura de nuevos establecimientos turísticos. En cambio, sí que es cierto que durante los años anteriores se produjo un aumento en el número de los apartamentos turísticos. Curiosamente, fue durante esos años, entre 2007 y 2014, cuando los precios de los alquileres no pararon de bajar. ¿Dónde estaría entonces la relación entre el aumento de la oferta de alojamientos y el precio de los alquileres? No hay una relación de causa y efecto. Más bien ha sucedido a la inversa. Durante años, el precio de los alquileres bajó, y esta bajada fue compatible con un aumento de la oferta de alquileres turísticos.
La responsabilidad en políticas de vivienda es del ayuntamiento. Pero tenemos un gobierno populista, que prefiere atribuir a otros las culpas de todo lo malo que pasa, en lugar de asumir responsabilidades. Es por eso que el turismo está siendo señalado por el gobierno como el culpable de todos los males de Barcelona, cuando en realidad no es cierto. Es un falso culpable.

Koldo Blanco,

Councilor of Ciutadans (C's)

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