Los vecinos del Raval se sienten abandonados

La política municipal debe ser de proximidad. Para conocer la realidad debes hacer barrio y hablar con los vecinos. De esta forma se aprende a ver y sentir con otras miradas. Por eso, para hablar de Ciutat Vella, para saber qué pasa en el barrio del Raval y conocer qué sienten los vecinos, tienes que caminar por la ciudad y hablar con ellos.

Son ellos los que siguen sufriendo la falta de una gestión eficaz por parte del gobierno municipal. Están preocupados por la inacción de un gobierno que no los escucha mientras muestran su preocupación ante la ocupación ilegal y el aumento de narcopisos. Tienen miedo de salir de sus casas. Tanto es así que incluso se han organizado para luchar contra los narcopisos. Y es que los políticos nunca deberíamos olvidar que detrás de las puertas de los edificios del Raval viven familias que tienen preocupaciones, inseguridad, incertidumbre...

No pueden esperar más. Cada día que se pierde sin aplicar medidas es un día más de sufrimiento para ellos. Por eso hay que aplicar medidas transversales de seguridad y sociales para luchar contra el empleo ilegal y los narcopisos, así como incrementar la presencia de los cuerpos de seguridad para acabar con los mafias que, a veces, venden y realquilan viviendas ocupadas ilegalmente a familias vulnerables.

También son necesarios medidas sociales, como aumentar el número de educadores en la calle ampliar a los horarios de los centros de reducción de daños, conocidos como salas de venopunción. Se necesitan más medidas para ayudar a las personas que tienen adicciones. Además, las viviendas vacías son un peligro por la posibilidad de que los ocupen ilegalmente y se conviertan en narcopisos.

Por este motivo, desde nuestros grupo municipal solicitamos al pasado Plenario una propuesta que tiene como objetivo que el gobierno municipal se comprometa a negociar con los propietarios de los edificios vacíos del barrio del Raval para destinarlos a vivienda social y asequible y que la gestión de las mismas se haga a través de entidades sociales que se encarguen de dar vueltas, rehabilitar y mantener viviendas sociales a través de sus programas de reinserción.

Las últimas palabras de este artículo las queremos dedicar a los vecinos de Ciutat Vella que están luchando por tener un barrio seguro. Es necesario un pacto entre todos los grupos, dejando al margen las ideologías, para trabajar porque el distrito sea más seguro y la tranquilidad vuelva a sus casas.

Marilén Barceló

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