¿Dónde está el cambio?

Cuando Colau llego a la alcaldía, prometió que pararía los desahucios en Barcelona, pero dos años después de aquella promesa de campaña electoral, se siguen produciendo 8 desahucios diarios y más de 2.800 al año. ¿Dónde está aquella Colau que prometía parar todos los desahucios en Barcelona? Además, los desahucios en viviendas sociales se han incrementado un 45%. Concretamente 32 en 2016, cifra récord en los últimos 5 años. Y todo apunta que en 2017 las cifras serán similares.

Ya podemos afirmar que aquella que se disfrazaba de Supervivienda y que aseguraba que venía a cambiar las cosas en Barcelona, es ahora la alcaldesa que promueve más desahucios en viviendas sociales propiedad del Ayuntamiento. Sin duda una contradicción y una mentira del gobierno de Colau, cuando además algunos desahucios se realizaron con personas dentro de los pisos.

Entre otras contradicciones de la alcaldesa, destaca el promover una tasa para pisos vacíos. Hace unos días, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, anulaba esta medida propuesta por el gobierno Colau al no ser competencia del consistorio. Una gesticulación más de Colau y otro fracaso de sus políticas en materia de vivienda. Desde el PP ya avisamos que su justificación legal era débil y podía ser contraria a derecho, al crear inseguridad jurídica en las políticas de vivienda del Ayuntamiento de Barcelona.

A todo esto, debemos añadir que Colau decía que quería multar a los bancos por tener pisos vacíos, cuando ella debería auto-multarse por tener 75 solares públicos sin uso. Unos espacios que deberían permitir la construcción de casi 5.000 viviendas sociales nuevas en Barcelona.

Lamentablemente en políticas de vivienda Colau es un suma y sigue de fracasos. Tenemos que añadir que el gobierno municipal aprobó un plan de vivienda que recortaba en 132 millones de euros anuales la inversión pública en 2017, respecto al año anterior. En la misma línea, el consistorio ha llegado a pagar 77.520€ en comisiones para vender viviendas sociales durante 2016, un hecho insólito para un Ayuntamiento.

Mientras Colau sigue ocupada en dar apoyo al referéndum independentista ilegal del 1 de octubre. Eso si, Barcelona sigue copando titulares por ser la ciudad de las huelgas, del top manta, el incivismo, la turismofobia o las moratorias en hoteles y terrazas. Ese es el verdadero cambio de Colau.

Alberto Fernández Díaz

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