Mobile es sinónimo de Barcelona

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Esta semana hemos asistido a una nueva edición del Mobile World Congress (MWC), un evento que supone prestigio y grandes beneficios para Barcelona. La ciudad lleva desde 2006 organizando esta cita, convirtiéndose en la capital mundial del móvil.

El MWC en cifras no deja dudas, más de 100.000 asistentes de 200 países, con un impacto económico de 471 millones de euros y la creación de entre 13.000 y 15.000 puestos de trabajo. Un evento que prestigia a Barcelona como ciudad de ferias y congresos, multiplicando el turismo de negocios y beneficiando a comercios, hoteles, restauración y taxi. Por eso, es muy importante blindar este acontecimiento y no ponerlo en peligro como han hecho la alcaldesa Colau y los independentistas. El desplante de Colau al Rey  Felipe VI en el recibimiento oficial a las autoridades es un boicot a Barcelona, porque pone en riesgo y torpedea este congreso. Los adversarios de Barcelona en la carrera de arrebatar el MWC, tienen como mejor aliada a la alcaldesa Colau y a los partidos independentistas que promovieron protestas en las calles el día antes de la inauguración del congreso.

El desplante al rey en la inauguración del MWC, convierte a Colau en una verdadera kamikaze contra la ciudad. Una alcaldesa que pretende seguir las directrices de los antisistema de la CUP, dinamitando con su frivolidad e irresponsabilidad la estabilidad institucional que precisa un evento como el Mobile. Recordemos que el propio John Hoofman, consejero delegado del GSMA, empresa organizadora del Mobile World Congress, no asistió a la visita inaugural del congreso en 2016 para mostrar su decepción por la huelga de metro que Colau no supo gestionar.

En el Pleno municipal de febrero, el Grupo Popular presentó una declaración institucional, en la que se proponía poner todos los medios posibles para que el MWC fuese un éxito y no volviesen a ocurrir situaciones como las huelgas de metro de pasadas ediciones. Pero, una vez más, las gesticulaciones políticas de Colau junto a las movilizaciones independentistas no han ayudado a que los días previos al congreso transcurriesen contranquilidad. Solo espero que el apoyo del sector tecnológico, la industria y las empresas ayuden a que el congreso se mantenga hasta el 2023. Porque el MWC es sinónimo de Barcelona.

Alberto Fernández Díaz

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