25/10/2018 - 8:30pm

En contacto con la música desde los nueve años, la relación de Marina Herlop con el piano sigue el patrón de amor-odio-amor habitual que podemos ver en otros músicos de su nivel. Tras dejar los estudios a los trece años, reemprendió las clases a los veinte y eso la llevó a acceder al Conservatorio Profesional de Música de Badalona, donde finaliza el grado profesional en junio de 2017.

Fue en 2015 cuando Marina comenzó a componer su propia música sin un propósito claro. Nanook fue su primera tentativa como compositora.

A su peculiar forma de componer al piano, se suman ahora capas de electrónica brillante y sintetizadores que despiertan sensaciones adormecidas, todo ello hilado por una voz única, luminosa y que se presenta en Babasha más atrevida y arriesgada que nunca.