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Este ámbito, comprendido entre las calles de la Metal·lúrgia, del Foc, del Cisell y la de la Mare de Déu de Port, se transformará en el nuevo barrio residencial y comercial con más proyección de Barcelona.

Con un potencial de 30.000 habitantes, ocupará casi 80 hectáreas de terrenos (equivalente a 40 manzanas de L’Eixample).  La accesibilidad quedará garantizada mediante la nueva línea 9 del metro y el paseo de la Zona Franca, además de la construcción de un gran parque central de unas 2 hectáreas como centro integrador de los espacios públicos.

Supondrá la creación de 1.184.657 m2 de techo, con un potencial de 10.800 viviendas, el 48% de las cuales serán protegidas y el 52%, libres. Aparte, habrá unas 1.000 viviendas dotacionales.

Una macrotransformación por etapas

Con el fin de llevar a cabo los objetivos del plan, se trabaja de manera coordinada y equilibrada mediante la división del territorio en sectores (14 en total). Los trabajos empezaron en el sector 10, ámbito central de la actuación, con el fin de dotarlo de una nueva red vial y generar los primeros solares para construir vivienda protegida (ya se han acabado las primeras 100 viviendas).

Asimismo, ya se han iniciado las obras de urbanización del sector 8.

El Instituto Municipal de Urbanismo (IMU) es la entidad encargada de liberar el suelo y acondicionarlo para las nuevas edificaciones, así como de desarrollar el Plan especial de infraestructuras (PEI) de este nuevo barrio.

En el PEI del barrio se concreta y planifica la renovación tanto de las infraestructuras como del espacio público para desarrollar unos servicios de alto nivel adecuados a las nuevas demandas.