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Esta reordenación, delimitada por las calles de Aiguablava, Tamariu, Platja d'Aro, S'Agaró y Sa Tuna, da una fuerte identidad al barrio a partir de una nueva organización de las calles, la renovación de los espacios públicos y la disposición de los bloques de viviendas.

La intervención del Instituto Municipal de Urbanismo (IMU), que ya se encuentra en la fase final, ha permitido liberar el suelo una vez realizados los realojos y ejecutar los derribos de las antiguas viviendas. Fruto de esta gestión, ya se han construido más de 350 viviendas de sustitución y se dispone de 6 solares para más de 380 nuevas viviendas protegidas. El IMU se encarga, también, de redactar los proyectos y llevar a cabo las obras de urbanización alrededor de las viviendas, adaptándose a la topografía accidentada del terreno. La urbanización comprende 77.644 m2 y ya se ha ejecutado el equivalente a 33.541 m2.

Hace falta destacar la realización de la anilla de instalaciones, la desaparición de la calle de la Llosa, las modificaciones de trazados y rasantes de la calle de Palamós y la nueva conexión de peatones con el circuito verde de Trinitat Vella. Esta reforma integra un nuevo conjunto de espacios públicos que se definirán como una nueva centralidad urbana y al mismo tiempo dinamizarán actividades lúdicas y terciarias locales.

Actualmente:

  • La expropiación para las últimas fases de ejecución previstas en el planeamiento y el realojo de las familias afectadas.
  • Obras de urbanización del interior de la manzana entre las calles de Palamós, Tamariu y Aiguablava y los bloques de viviendas D y E.