Del CRBS en LFdS

Uno de los documentos aprobados a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y desarrollo (Cumbre de la Tierra, Río de Janeiro, junio 1992), en su Capítulo 28, hacía un llamamiento a las autoridades locales para consensuar con todas las partes implicadas la realización de Agendas 21 Locales o planes|llanos de acción hacia la sostenibilidad.

El Consistorio barcelonés se puso a trabajar y creó la Concejalía de Ciudad Sostenible, después de las elecciones municipales de mayo de 1995, diferenciada de la de Medio Ambiente, pero relacionada con ella a través de la Comisión de Medio Ambiente y Servicios Urbanos. Fue el primer paso para poder disponer de una Agenda 21 local a Barcelona. Pocos meses después de la constitución de la concejalía, el Plenario del Consejo Municipal adoptó por unanimidad la adhesión del municipio a la carta de las Ciudades Europeas hacia la Sostenibilidad (Carta de Aalborg). El año 1998 se creaba el Consejo Municipal sobre Medio Ambiente y Sostenibilidad, un foro de participación que actuó de órgano promotor de la Agenda 21 Local de Barcelona y que elaboró propuestas de actuación para adaptar la estrategia de gobierno a los criterios emergentes de la sostenibilidad de la ciudad.
Dentro de las actuaciones propuestas, en mayo de 1999, en la calle Nil Fabra 20 del barrio de Gràcia, nació la Oficina de Recursos por la Ciudad Sostenible (ORCS), un equipamiento dotado de una exposición dotado de una exposición permanente sobre energías renovables, eficiencia energética, materiales de construcción ecológicos, etc.

L'ORCS tenía como objetivo promover actitudes, estilos de vida y formas de producción sostenibles, a través de dar información y asesoramiento sobre energías renovables, construcción sostenible, minimización y producción de residuos, dando a conocer las realizaciones llevadas a cabo en nuestro país y al extranjero|en el extranjero.

Un año después la inauguración de la oficina, el equipamiento se pasó a llamar Centro de Recursos Barcelona Sostenible (CRBS) con el fin de ajustarlo a las políticas de participación y de educación ambiental del Ayuntamiento de Barcelona y, poco a poco, se fue convirtiendo en un equipamiento abierto a todas a las personas interesadas en participar del Compromiso Ciudadano por|para la Sostenibilidad, el documento marco de la Agenda 21 de Barcelona, constituido el año 2002 y con vigencia de 10 años. Desde aquel momento el centro se fijó el objetivo de suministrar información y recursos prácticos para mejorar la acción cotidiana por|para la sostenibilidad y fomentar la reflexión y el debate entorno a los conflictos socioambientales a los que hacía frente en la ciudad. Al mismo tiempo, el CRBS acogía la sede de los programas Agenda 21, Agenda 21 Escolar y el Servicio de Documentación en Educación Ambiental.

El año 2006 se empezó a debatir sobre la futura perspectiva del centro, con la finalidad de incluir unos servicios más proporcionados a la dimensión de la ciudad. Por este motivo, se pensó en ampliar el impacto del centro en una doble dirección: el trabajo en red y la atención a la ciudadanía no organizada. En aquel momento apareció la necesitar trabajar en una concepción de equipamiento de ciudad diferente al que ofrecía el CRBS (más centrado al ofrecer servicios para las entidades firmantes del Compromiso Ciudadano) que mostrara las políticas municipales y las iniciativas de las organizaciones ciudadanas en el campo de la sostenibilidad, y que sirviera para impulsar una red de centros descentralizados.

Naturalmente, como más central y más emblemático fuera el centro, mejor se visualizarían los contenidos y se llegaría a una tipología de público más mayor|gran. No obstante, la actual ubicación del proyecto no fue tanto sencilla de definir.

La Fábrica del Sol fue un proyecto iniciado por la asociación Futuro Sostenible, creada para hacer realidad este sueño, la cual consiguió que el año 1999, el Ayuntamiento de Barcelona, les cediera la propiedad municipal del centro durante 20 años, a cambio de duro a término una intensa rehabilitación. Desde un inicio, el proyecto de la asociación pretendía transformar el edificio, que presentaba síntomas evidentes de envejecimiento, en un equipamiento demostrativo, informativo y formativo de arquitectura sostenible y de la implantación de las energías renovables en el ámbito urbano.

La falta de implicación de empresas e instituciones implicadas en el desarrollo de alternativas a las fuentes de energía tradicionales con un proyecto no lucrativo como el de La Fàbrica del Sol retrasó la puesta en marcha del proyecto. La falta de financiación para desarrollar la obra y la voluntad de encontrar un equipamiento referente para|por el consistorio por|para extender la educación ambiental orientada a la acción hicieron incluir la puesta en marcha del proyecto dentro de las líneas estratégicas del Programa de Actuación Municipal (PALMO 2008-2011) del Ayuntamiento de Barcelona y, finalmente, el 4 de octubre de 2009 tenía lugar|sitio la inauguración oficial de La Fàbrica del Sol como un nuevo equipamiento de educación ambiental municipal que acoge, además, la sede de la asociación Futuro Sostenible.