La mesa

ESPACIO DONDE DEGUSTAR LA COMIDA Y LA BEBIDA / COMPARTIR / FUNCIONALIDAD Y ESTÉTICA / MOBILIARIO / ARQUITECTURA

La mesa, en el comedor, es el espacio donde degustar la comida y la bebida, donde compartir y celebrar alimentándose. En el ámbito de la mesa, existe un auténtico universo de distintos objetos diseñados para la presentación de la comida y su degustación. Tanto en el entorno doméstico como en un restaurante, en el avión o en un pícnic campestre, el acto de comer va acompañado siempre de un ritual objetual que varía según las circunstancias y que puede incluir desde el mobiliario —mesas, sillas, lámparas— hasta el salero, pasando por la vajilla, la cubertería, la cristalería, la mantelería, etc. Es un ámbito mucho más abierto a la decoración respecto a la cocina, y en cuyas creaciones se percibe mayor carga simbólica. Las piezas ya no solo deben cumplir una función, principalmente de contenedor o servicio, sino que, al mismo tiempo, expresan una cultura gastronómica y un estatus. Por eso es lugar propicio para las intervenciones artísticas, la decoración y la personalización.

En el ámbito de la mesa es donde los diseñadores han realizado un mayor despliegue de imaginación a partir de la década de 1990. Por un lado, encontramos propuestas para la industria, pero, por otro, también se ha dado una rica interrelación con la artesanía. La prestigiosa empresa italiana Driade produjo en 1990 el juego completo de menaje Victoria, diseñado por Òscar Tusquets, con cristalería, vajilla y cubertería. Asimismo, la empresa alemana WMF ha colaborado con Josep Lluscà, y Alessi, con Lluís Clotet. Por su parte, la reconocida empresa alemana Rosenthal ha producido la elegante vajilla Landscape de Patricia Urquiola, mientras que Jaime Hayón, director creativo de Lladró, trabaja con sofisticados productores japoneses de cerámica como Choemon.

Otro fenómeno interesante es el de la autoproducción. Muchos diseñadores han optado por realizar exclusivamente prototipos o series limitadas, o fabricar ellos mismos algunos de sus diseños ante la imposibilidad de su producción seriada. En ocasiones se trata de objetos útiles, pero a menudo son experimentos formales o producciones limitadas. Ernest Perera ha creado la empresa Amor de Madre para estas propuestas. Marre Moerel fabrica series limitadas de gran expresividad artística desde su propio taller madrileño. El taller Luesma & Vega, de vidrio plano, ha vivido una meteórica carrera desde que empezó a elaborar platos exclusivos para elBulli, y hoy en día materializa, además de sus propias ideas, las de prestigiosos chefs de todo el mundo que quieren personalizar sus platos, pensados para contener específicamente una nueva receta.

Encontramos un diseño más conceptual en algunas piezas de Emiliana Design Studio, una fina ironía en las de Curro Claret o díez+zeíd, y una reflexión experimental en las de Martín Azúa, un experto en design for food. Todos ellos buscan en el límite entre lo comercial y la calidad. Todos ellos muestran una vocación social del diseño, preocupación medioambiental y ecodiseño, en busca de materiales reciclables y mediante mensajes de sensibilización. Productos pensados para un usuario, más que para un consumidor; diseños participativos en los que el usuario interactúa, en los que se persigue un juego entre el objeto y quien lo usa