Buenas prácticas

Barcelona busca la armonía y el equilibrio entre la modernidad y las raíces patrimoniales. Valora los espacios públicos amables con las personas y huye de las intervenciones agresivas en la calle.

En este sentido, el Instituto del Paisaje Urbano lleva más de dos décadas trabajando para proteger, mantener y mejorar los valores paisajísticos que conforman la imagen de Barcelona y velar por el uso ordenado y racional del paisaje urbano como instrumento decisivo para la conservación del entorno.

A través de diversas herramientas de gestión y la canalización de recursos públicos y privados, el Instituto incentiva la participación de la ciudadanía en actuaciones de conservación y mejora del paisaje urbano y orienta las actuaciones privadas sobre el paisaje con el fin de conseguir que contribuyan a crear un entorno armónico y una mejor calidad de vida.

Promover Barcelona y su modelo de transformación urbana como referente para el conjunto de ciudades del mundo ha dado sus frutos gracias a la complicidad y el esfuerzo de ciudadanos, empresas privadas y entidades públicas.