La Contaminación

Respirar un aire contaminado afecta muy negativamente a nuestra salud. Aunque suele ser invisible, la contaminación atmosférica causa enfermedades respiratorias, cardiovasculares, neurológicas, inmunológicas y cáncer. La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirma que cada año hay millones de muertes prematuras causadas por el aire polucionado. Por lo tanto, es vital que la calidad de nuestro aire sea óptima para que la salud de los ciudadanos no se vea afectada.

¿Cuál es el origen de la contaminación?

Hay fuentes naturales que no se pueden controlar, como por ejemplo las nubes de polvo sahariano que nos llegan periódicamente a través del Mediterráneo. Pero la polución de Barcelona proviene principalmente del transporte rodado y, en medida muy inferior, de las actividades industriales.

Cada día en Barcelona y en su área metropolitana hay millones de desplazamientos en vehículos motorizados que contribuyen a aumentar la contaminación del aire con los gases que expulsan. Los más contaminantes son los que tienen motores diésel, y especialmente los más antiguos. Los vehículos también liberan partículas nocivas procedentes del asfalto, los neumáticos y los frenos. Se calcula que más el 60 % del dióxido de nitrógeno —uno de los contaminantes más peligrosos— presente en Barcelona procede de los vehículos que circulan cada día por la ciudad.

Las actividades industriales —principalmente, las obras— generan muchas partículas en suspensión, que son elementos polucionantes muy peligrosos cuando los respiramos.

El transporte aéreo y el marítimo han aumentado de manera exponencial en los últimos años. No obstante, no hay datos que indiquen que el aumento de la actividad del aeropuerto de El Prat y del puerto de Barcelona haya supuesto un repunte de la contaminación en toda el área metropolitana.

¿Por qué no se disipa fácilmente la contaminación?

El proceso de acumulación de gases y partículas contaminantes depende en gran medida de la meteorología. Lógicamente, si cae una lluvia abundante, los gases tóxicos y las partículas en suspensión van a parar a las alcantarillas, y la atmósfera queda limpia. Por el contrario, si durante muchos días no llueve ni hace viento, el aire se va cargando y se pueden alcanzar concentraciones de contaminantes peligrosos para la salud de toda la ciudadanía.

La ciudad de Barcelona está enclavada en una compleja orografía —entre la cordillera de Collserola y el puerto, y la montaña de Montjuïc y el río Besòs— que tiende a acumular la contaminación y la dilución atmosférica, especialmente cuando hay situaciones anticiclónicas.

¿Cómo se puede mejorar la calidad del aire?

La única vía realmente efectiva es reducir el número de vehículos que entran, salen y circulan por la ciudad y, al mismo tiempo, garantizar que estos coches contaminen cuanto menos, mejor. Se tiene que potenciar una movilidad segura, sostenible, equitativa y eficiente que permita a la ciudadanía continuar funcionando y, al mismo tiempo, reducir la huella ecológica que deja. Este es el camino que ya han empezado algunas grandes ciudades, como Londres o París, que han establecido medidas para favorecer la reducción del número de vehículos que circulan por sus calles.

Medida de Gobierno Programa de medidas contra la contaminación atmosférica de Barcelona

En noviembre de 2016 el Ayuntamiento de Barcelona presentó la Medida de Gobierno Programa de medidas contra la contaminación atmosférica de Barcelona, ​​que incluye medidas estructurales y medidas extraordinarias para afrontar episodios de alta contaminación.

Anteriormente el Ayuntamiento de Barcelona puso en marcha cambios importantes con el Plan de Movilidad Urbana, por una mobilidad segura, sostenible, equitativa y eficiente, y el Plan de Mejora de la Calidad del Aire de Barcelona 2015-2018.

Por otra parte, el puerto de Barcelona y el aeropuerto de El Prat, dos infraestructuras primordiales para Barcelona, están trabajando para poner en marcha medidas para reducir la contaminación.

Contaminación en Barcelona

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