Los elementos contaminantes

Dióxido de nitrógeno (NO2)

  • Es un gas irritante que tiene un olor picante y acre y es de color marrón rojizo.
  • Procede de la combustión (calefacciones, vehículos y barcos). Se calcula que hasta un 60 % puede provenir del tráfico.
  • Provoca asma y bronquitis, sobre todo en niños, y puede reducir las funciones pulmonares.

Partículas finas en suspensión (PM)

  • Son partículas pequeñas que flotan en el aire y penetran en los bronquios y en los pulmones cuando se respira. Las más finas pueden entrar y fijarse en los vasos sanguíneos. Distinguimos entre las de menos de 10 micras (PM10) y las de menos de 2,5 micras (PM2,5).
  • Hasta un 40 % de estas partículas es generado por los motores, los neumáticos contra el asfalto y los frenos de los vehículos. El resto procede del polvo de las obras y, eventualmente, de las nubes de polvo sahariano. Están muy presentes cuando hay temperaturas bajas y el viento no sopla.
  • Provocan muchas alergias nasales y oculares. La exposición continuada es un factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares, así como de cáncer de pulmón.

Ozono troposférico o ambiental (O3)

  • Es un gas oxidante incoloro que procede de reacciones fotoquímicas entre los óxidos de nitrógeno presentes en la polución ambiental y algunos compuestos orgánicos volátiles. No debe confundirse con el ozono de las capas altas de la atmósfera, que nos protege de las radiaciones UV del sol.
  • Cuando la insolación es más importante, aumenta su concentración.
  • Provoca asma y alergias en los ojos y puede empeorar las enfermedades respiratorias y del corazón.

Compuestos orgánicos volátiles (COV)

  • Son moléculas a base de carbono muy volátiles gracias a su capacidad de transformarse en gases. Eso hace que puedan viajar lejos del lugar de emisión.
  • Provienen de los vehículos, de la industria y del uso de disolventes.
  • Provocan irritaciones y disminución de la capacidad pulmonar. Algunos COV están clasificados como cancerígenos.

Monóxido de carbono (CO)

  • Es un gas incoloro, inodoro e insípido y, por lo tanto, es indetectable sin aparatos de medida.
  • Proviene de los escapes de los vehículos y, en menor cuantía, de las calefacciones.
  • En concentraciones altas provoca intoxicaciones, dolores de cabeza, náuseas y vómitos. Es muy peligroso en interiores, dado que en exposiciones largas puede ser mortal.

Dióxido de azufre (SO2)

  • Es un gas incoloro que huele como a cerilla quemada. Combinado con agua y oxígeno forma las lluvias ácidas.
  • Proviene sobre todo de las centrales térmicas y otras actividades industriales.
  • Irrita la piel y las vías respiratorias y, a la larga, puede crear enfermedades pulmonares graves.