Un estereotipo es una imagen estructurada y aceptada por la mayoría de la gente como representativa de todo un grupo, una comunidad o un colectivo. Son útiles porque nos ayudan a entender la realidad, pero también pueden generar prejuicios negativos hacia las personas, solo porque pertenecen a un determinado grupo social. Existen estereotipos que afectan a las mujeres (“las mujeres son frágiles”), la juventud (“los jóvenes no saben lo que quieren”), las personas migradas (“los inmigrantes no tienen formación”), etc.

Los estereotipos y prejuicios por razón de edad son los que sufren específicamente las personas mayores, y tienen graves consecuencias en el ámbito individual y social. El envejecimiento se asocia a vivencias e ideas negativas, y se construye así una estructura social y relacional que afecta a los derechos, la autoestima y el bienestar de las personas mayores.

Resulta necesario y urgente aportar nuevas ideas y argumentos sobre estos clichés, y por ello se han recopilado los estereotipos más difundidos y comunes sobre las personas mayores, y diversos relatos, testimonios, datos y argumentos que los contrarrestan.

Este listado se irá actualizando periódicamente durante toda la campaña