Presentación

¿Llenamos de vida las calles?
Hacemos juntos el programa de supermanzanas

La ciudad de Barcelona afronta retos importantes con respecto a la contaminación del aire, la congestión del tráfico y la necesidad de aumentar los espacios verdes. Desafíos urbanos que requieren soluciones decididas de pacificación de la ciudad para hacer de ella un lugar para vivir.

La función de encuentro que desde siempre han tenido las calles ha desaparecido en buena medida para dar paso, casi exclusivamente, a la función de desplazamiento. Actualmente, el 60 % del espacio público de la ciudad está dedicado solo a los vehículos de motor y a funcionar como zona de paso.

En este escenario, el programa “Llenamos de vida las calles. La implantación de las supermanzanas en Barcelona” propone una transición en la forma de gestionar, entender, moverse y vivir el espacio público de Barcelona.

El programa es una herramienta para reorganizar la ciudad de manera que el peatón sea quien tiene la prioridad real, seguido de la bicicleta y el transporte público. Los objetivos principales son mejorar las condiciones ambientales de la ciudad y ganar espacio público de calidad para las personas, para favorecer las funciones sociales de interacción, de estancia, de salud y de recreo de las calles.

¿Qué es una supermanzana?

Las supermanzanas se configuran como unidades urbanas constituidas por la suma de diversas manzanas de casas donde se pacifican las calles para recuperar espacio público para los peatones, se limita el tráfico motorizado y se da prioridad a la movilidad sostenible y al espacio compartido, verde y seguro.

En el ámbito de ciudad es un modelo de largo recorrido que se va haciendo realidad por medio de una implementación gradual y repartida por toda la ciudad. La implantación de las supermanzanas requiere un cambio de hábitos y un esfuerzo adicional compartido; por este motivo, se producen iniciativas que propician un debate profundo sobre los usos que debe acoger el espacio público, en un proceso que lleve a su reapropiación por parte de la ciudadanía.

Es un modelo abierto, una transformación colectiva. Cada supermanzana es planteada en cada ámbito por los propios vecinos y vecinas a través de procesos participativos diseñados para definir, en conjunto, los problemas o los retos, y encontrar entre todos las soluciones.

El programa de supermanzanas basa principalmente sus directrices y criterios en diferentes planes y compromisos sectoriales municipales: el Plan de movilidad urbana 2013-2018, el Compromiso de Barcelona por el Clima, el Plan del verde y la biodiversidad, el Programa de supermanzanas 2012-2015 y líneas estratégicas del PAM (2016-2019).

¿Qué son y cómo funcionan las supermanzanas?

Se conciben como unidades de organización urbana. Las calles interiores de las supermanzanas son espacios donde el derecho de paso de vehículos ya no es la función principal, sino que se convierten en espacio de estancia e intercambio, de juego, de ocio, etcétera.

Así, los objetivos son pacificar espacios y liberar el tráfico de paso en determinadas vías, con el fin de humanizarlas y ganarlas para la actividad ciudadana.

El modelo de supermanzanas organiza la ciudad de manera que el peatón es quien tiene la prioridad real, seguido de la bicicleta y el transporte público.

Objetivos

Los objetivos estratégicos que caracterizan el programa “Llenamos de vida las calles. La implantación del modelo de supermanzanas en Barcelona” se resumen en los siguientes cuatro puntos, con sus correspondientes medidas de aplicación:

  1. Mejorar la habitabilidad del espacio público
    • Fomentar los usos del espacio público como el juego de los niños, el encuentro, el paseo, el descanso... En definitiva, recuperar las calles para las personas.

      Actuaciones:

      • Incrementar el espacio pacificado con prioridad para los peatones.
      • Promocionar los nuevos usos en el espacio público que fomenten la conexión entre los principales elementos tractores.
      • Mejorar las variables de habitabilidad (atracción y confort).
  2. Avanzar hacia una movilidad más sostenible
    • Tomar las medidas para poder disponer de un modelo de movilidad saludable y bajo en carbono, que tiene como prioridad la calidad de vida urbana y el bienestar colectivo, así como crear un espacio público confortable que favorezca la convivencia ciudadana.

      Actuaciones:

      • Facilitar el trasvase hacia modelos de transporte más eficientes.
      • Reducir el uso del vehículo, introducir nuevas tecnologías de gestión de la movilidad.
      • Impulsar las energías alternativas en los vehículos.
  3. Aumentar y mejorar el verde urbano y la biodiversidad
    • Incrementar la infraestructura verde en el espacio público para garantizar la presencia de verde y biodiversidad, y su aportación de servicios ambientales y sociales.

      Actuaciones:

      • Mejorar las condiciones de la vegetación en las calles para crear microhábitats favorables a la avifauna y otras especies.
      • Asegurar la presencia de todos los estratos de vegetación (árboles, arbustos, trepadoras y tapizantes).
      • Permeabilizar el suelo para garantizar una aportación de agua para la vegetación en el espacio público.
      • Promover nuevos espacios verdes de gestión comunitaria y la participación de la ciudadanía en el mantenimiento del verde.
  4. Promover la participación y la corresponsabilidad de la ciudadanía
    • Trabajar conjuntamente con la ciudadanía en el diseño, la ejecución y la evaluación del programa de supermanzanas.

      Actuaciones:

      • Favorecer la máxima apertura del proceso y velar por incluir la voz de colectivos específicos implicados.
      • Combinar la mirada de ciudad con la mirada de territorio, y trabajar participadamente en las dos escalas.