La Guía para establecer una distribución del tiempo de trabajo equilibrada, de la OIT

¿Qué significa "trabajo decente"?

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) definió, hace años, el concepto “trabajo decente”. Esta terminología quiere expresar qué debería ser, en el mundo globalizado, un buen trabajo o un trabajo digno. Según la OIT, el trabajo que dignifica y permite el desarrollo de las propias capacidades no es cualquier trabajo; no es decente el trabajo que se realiza sin respeto a los principios y derechos laborales fundamentales, ni lo que no permite un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado, ni lo que perpetúa la discriminación de género o de cualquier otro tipo, ni lo se lleva a cabo sin protección social, ni lo que excluye el diálogo social y el tripartismo. También hace referencia a reducir las diferencias que existen entre las aspiraciones laborales de las personas y sus condiciones actuales.

En la investigación sobre “trabajo decente”, la OIT hizo hincapié en el tiempo de trabajo.

El tiempo de trabajo fue la esencia del Primer convenio internacional del trabajo, dando pie a la aprobación del Convenio sobre las horas de trabajo (industria), al 1919. Recientemente se ha celebrado el centenario de este primer convenio, y el debate sigue estando al día: el tiempo de trabajo es una de las principales preocupaciones de la OIT.

No se trata sólo de establecer límites en las horas de trabajo, como se hizo en el 1919. El tiempo de trabajo también incluye un período de descanso semanal, vacaciones pagadas anualmente, protección específica para personas que trabajan de noche e igualdad de trato para las personas que trabajan a tiempo parcial. Además, hay temas como la igualdad de género, que se traduce en mejorar la corresponsabilidad, valorar el trabajo reproductivo o acabar con la brecha salarial y el techo de cristal.

Es por esto por lo que se ha publicado una guía diseñada para ayudar a las organizaciones -privadas y públicas- a estructurar el tiempo de trabajo de forma equilibrada. La estructuración que se propone beneficia tanto a las personas trabajadoras como a las empresas, ya que está demostrado que una mejor organización del tiempo de trabajo sólo tiene consecuencias positivas, como la mejora del ambiente laboral, el aumento de la productividad y la retención de talento.

La guía presenta un conjunto de principios para trabajar en el desarrollo de una organización saludable del tiempo en el trabajo. Lo hace a través de consejos prácticos y proponiendo varios pasos para hacerlo atendiendo a las necesidades de cada tipo de organización.

El manual presenta 5 dimensiones principales del tiempo de trabajo decente: el tiempo saludable, el tiempo de trabajo productivo, el tiempo de trabajo conveniente para la familia, la igualdad de género a través del tiempo de trabajo y la elección e influencia de la persona trabajadora en su tiempo de trabajo. A partir de estas dimensiones, quiere ayudar a diseñar la implementación de las medidas de organización del tiempo de trabajo y facilitar la puesta en práctica de forma consensuada con las personas trabajadoras.