Haz Kiosk! Una iniciativa comunitaria en Sant Boi de Llobregat

31/10/2018 - 18:14 h

Acción comunitaria. Un estudio de caso en medio abierto en Sant Boi de Llobregat que propone una iniciativa de acción social, educativa y comunitaria.

Desde septiembre del 2018 hasta marzo del 2019 publicamos cada mes la entrevista a los proyectos que han formado parte de la investigación "Acción Comunitaria y Medio abierto. Estudio de casos "(abril 2018)

La investigación ha sido realizada por el educador social y activista cultural Antonio Alcántara por encargo de la Dirección de Acción Comunitaria del Ayuntamiento de Barcelona.

Este mes de octubre publicamos la entrevista de las educadoras Georgina Dezcallar y Vicky Laguía referentes del proyecto “Haz Kiosk” del municipio de Sant Boi de Llobregat.


“Haz Kiosk!”. Una iniciativa de acción social, educativa y comunitaria en Sant Boi de Llobregat

Entrevistadas: Georgina Dezcallar y Vicky Laguía, educadoras sociales.

¿Por qué surge la iniciativa?

Surge en 2015 desde un grupo de estudiantes del grado de Educación Social de la Universidad de Barcelona. En el transcurso de los estudios del grado, encontramos que en la universidad no podemos poner en práctica muchos planteamientos socioeducativos que estamos descubriendo. Durante el tercer curso del grado nos enteramos de un concurso en Sant Boi de Llobregat, en el que, como su nombre hace entrever, se ofrecen espacios vacíos o en desuso de la ciudad para desarrollar proyectos. Uno de estos espacios es un quiosco que se encuentra en la plaza de la Generalitat de Sant Boi de Llobregat. Nosotros queríamos explorar la educación social en los espacios públicos, es decir, en los espacios abiertos. Nos interesaba el espacio público como espacio de acción socioeducativa, de relación y de experimentación.

Nos presentamos a este concurso y, al cabo de algunos meses, conseguimos la cesión municipal de este espacio del centro de la plaza. En este momento nace Circula Cultura como asociación que quiere promover el uso del espacio público como medio educativo.

¿Cuál es la finalidad del proyecto?

Hay una voluntad de aprovechar y potenciar el espacio público entendido como medio educativo y social. Como equipo, nos mueve abrir circuitos cerrados o repetitivos para generar nuevas relaciones y nuevos eventos culturales accesibles para todos. Cuando generamos una actividad en el espacio público, cambiamos la relación con el entorno y eso da sentido a la iniciativa. Así, consideramos que poniendo el quiosco a disposición de los vecinos y las vecinas podemos contribuir a ejercer el derecho al uso y la participación de la ciudad, en este caso, al de la plaza más cercana. El espacio es de todos y, por tanto, coexisten personas diferentes con voluntades o intereses diferentes. Considerando esto, nuestro objetivo es convivir con estos intereses y subjetividades desde el respeto a las diversidades de usos. Cada uno debe encontrar su espacio y también cada uno es libre de caminar en la compañía de quien quiera.

¿Quienes son los destinatarios?

En este sentido, intentamos ser muy abiertas, para que las propuestas pretendan plantearse para todos los vecinos y las vecinas de la plaza, desde personas adultas hasta niños, adolescentes y jóvenes o personas mayores de culturas y procedencias diversas. Sí bien es cierto que una gran parte de la oferta es para niños, porque el planteamiento de la actividad atrae más la franja de edad que va de 5 a 11 años. Principalmente, pensamos en niños porque son los que más ocupan la plaza; por tanto, para empezar, nos ha sido más fácil establecer un vínculo. También hacemos otras actividades para otras franjas de edad, unas actividades que, ya sea por el planteamiento o la temática, son más atractivas para personas mayores.

A lo largo de estos años hemos visto que trabajar con niños tiene un valor añadido. Es decir, contribuye a que, en su presente, los niños ya puedan experimentar sobre cómo apropiarse los espacios y participar desde pequeños. Esto genera nuevas relaciones entre vecinos y vecinas, con el entorno y con el barrio. La idea es generar acciones que transformen el espacio en algo más familiar y que inciten a utilizarlo de otras maneras.

Quién lo impulsa? La Administración, las entidades o los espacios de trabajo comunitario?

A lo largo de estos años hemos promovido actividades de corta duración con presupuestos más limitados, hechos desde el voluntariado de los miembros del equipo y compaginando la gestión de la asociación con nuestros trabajos. Pero, en paralelo, estamos impulsando otras iniciativas fruto de nuestra participación en los espacios comunitarios ya existentes en el territorio, tales como comisiones temáticas a través del Plan de desarrollo comunitario.

Cabe mencionar que, para este impulso inicial, obtuvimos el apoyo del Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Cataluña y nos gusta reconocer que recibimos un premio que nos permitió cubrir los primeros gastos y constituir la asociación Circula Cultura en 2015. por otra parte, también hay que hacer constar el apoyo del ayuntamiento del municipio en cuanto a las reparaciones del espacio del Kiosk y a la difusión del proyecto, entre otros recursos.

¿Cuál es la metodología de trabajo?

Llegamos a un lugar y ninguno de nosotros éramos del territorio. Por lo tanto, desconocíamos las dinámicas del entorno. Al principio, lo que hicimos fue construir nuestra propia oferta de actividades desde el espacio del Kiosk. En este camino, hemos ido conociendo mucha gente: niños, jóvenes y adultos que nos ha dado pistas para ir definiendo las actividades. Recordemos que nosotros normalmente no disponemos de un grupo estable de trabajo; los grupos se crean en un momento puntual y cuando termina la actividad desaparecen. Esto es, en parte, una ventaja y, al mismo tiempo, ha supuesto una dificultad técnica y de organización que hemos aprendido a resolver con la experiencia. Una de las maneras de resolver, una especie de red o de estructura que aglutinara las personas que suelen participar en las actividades o bien son colaboradoras puntuales o están interesadas en apoyarlo en momentos determinados.

Desde nuestra perspectiva como educadoras sociales, consideramos que trabajar desde la acción comunitaria significa mirar más allá de tu propuesta y actividad. Así pues, comenzamos a participar en diversos espacios comunitarios que ya existían en el barrio. De esta manera, empezamos a hacernos familiares para los vecinos y las vecinas de la plaza y por los referentes técnicos del Ayuntamiento y de otras entidades. Así, hemos entrado a formar parte de la red social del territorio y hemos recogido, de fuentes diversas, ideas, maneras de hacer, sugerencias, necesidades, etcétera. Para ello, hemos ido invitando personas del territorio que tenían propuestas y las hemos llevado al Kiosk o hemos abierto el espacio para que otras entidades del territorio hicieran actividades. Finalmente, otro elemento clave de la forma de trabajar es cooperar con otras entidades que tengan intereses compartidos y conjuntamente pensar proyectos que pongan en juego la educación, la cultura y el espacio público.

¿Las personas que utilizan el espacio público participan en decisiones que afectan al proyecto? ¿Cuáles son los mecanismos de participación en el proyecto?

Por el momento, creemos que no podemos decir que sí. Porque, si bien es cierto que en algunos momentos hemos abierto espacios para decidir entre todas alguna actividad concreta o hemos decidido cómo decorar el espacio conjuntamente. Nos hemos dado cuenta de que esto requiere tener una estructura personal y de difusión sólida, constante y planificada para recibir propuestas y articularlas. De momento, no hemos podido estructurar ni consolidar un espacio de cogestión con vecinos y vecinas, pero nuestra idea es llegar a crearlo.

¿Cuáles son los contenidos de trabajo? Hay alguna actividad estrella?

Nosotros siempre hemos intentado trabajar para ofrecer contenidos culturales diversos. Por ejemplo, hemos creado el cuento del Kiosk y espacios de lectura colectiva de cuentos, hemos hecho intercambio de cuentos e invitado ilustradores e ilustradoras del territorio o hemos hecho sesiones de cuentacuentos, etcétera. Pero también hemos explorado otras actividades de construcción de memoria de la plaza, a través de la radio, con jóvenes del barrio. En verano, se ponen en marcha las sesiones de cine al Kiosk para todos los públicos, donde hemos priorizado proyectar productos audiovisuales de los que pudiéramos invitar al equipo de realización o producción para hacer el coloquio.

¿Qué impacto tiene? ¿Qué pasaría si no existiera el proyecto? ¿Qué cambios tienen lugar en el ámbito personal? Y en el colectivo? Y en el comunitario?

Valorar el impacto es difícil. Podemos decir que, desde que empezamos, no hemos parado de recibir propuestas y colaboraciones con varios agentes del barrio. También podemos decir que los niños y niñas y sus familias repiten actividades y cada vez participan más. Además, hemos contribuido a ampliar las ofertas de actividades del barrio en aquella plaza. Es decir, hemos dado más usos. Teniendo en cuenta que muchos vecinos y vecinas tienen una percepción negativa de esta plaza desde hace años, queremos creer que el proyecto y todas las personas que han participado hemos contribuido a que esta percepción cambie, porque en los últimos años hay varias personas, tanto de la red asociativa como vecinos y vecinas, que apuestan por la plaza. Así pues, nuestro reto es seguir circulando y cada vez con más personas!