‘Las cosas buenas de la vida’ Capítulo 5: “La alegría”

06/02/2020 - 11:26 h

Fiesta comunitaria. El capítulo final de la serie muestra la organización comunitaria del Carnaval de las Roquetes, en el distrito de Nou Barris.

El Carnaval ha sido, a lo largo de los siglos, una fiesta en la que todo estaba permitido. La gente se ponía una máscara y se liberaba de los convencionalismos culturales y sociales que los ahogaban en el día a día.

Ahora, en nuestra época, todo ha evolucionado, y hay muchas formas de entender esta fiesta que ya se inspira en muchas tradiciones diferentes.

De hecho, hoy en día hay gente que se disfraza no tanto para ocultar la propia identidad e ir de incógnito, sino al contrario: para explicar mejor quiénes son, cuáles son sus intenciones.

En el caso del barrio de las Roquetes, la forma en que el barrio se disfrazó y salió a la calle en 2019 no podía ser más explicativa de su identidad: salieron 450 personas disfrazadas iguales, con unos disfraces hechos comunitariamente entre la Asociación de Vecinos, el casal Ton i Guida, el Kasal de Joves, el Casal de Personas Mayores, el Casal Infantil y la colaboración de decenas de personas.

Y no solo salieron colectivamente, haciendo un desfile de barrio, de comunidad, sino que se disfrazaron de… ¡superheroínas! ¿Por qué? Tal como lo explicaba Marcela, la speaker, sobre la carroza: porque luchan contra las injusticias, porque se ayudan las unas a las otras y no desfallecen hasta que consiguen que en su barrio todos y todas puedan disfrutar de sus derechos y del bienestar.

Una de las cosas bonitas de un carnaval como este es que todas las personas participantes pasan el año encontrándose: en mesas de salud, de convivencia, trabajando por los jóvenes, los mayores, los artistas o las personas que acaban de llegar… Cuando llega el carnaval, pueden salir todas disfrazadas de lo que son, una comunidad que camina y disfruta junta de construir un barrio con dignidad. Y el carnaval es la fiesta, y es un espacio para celebrar, bailar y reír.

Para el proyecto “Las cosas buenas de la vida”, poder hacer un capítulo como “La alegría”, con el ejemplo de las Roquetes, constituía una oportunidad simbólica para subrayar una de las tesis de la serie: que la acción comunitaria va cambiando y construyendo el día a día de los vecinos y las vecinas de la ciudad.

Y que, incluso en aquellas experiencias que parecen más sencillas, como lo es la alegría, hay una construcción colectiva que las hace posibles. El carnaval, en este caso, la alegría desatada, es el fruto de la colaboración vecinal, no siempre fácil, que ha conseguido que un barrio se sienta orgulloso de desfilar juntos, entre muchas otras comparsas de los barrios de Nou Barris.