¡Por una Navidad muy visual!

¡Por una Navidad muy visual!

Fondo gráfico. El Archivo Histórico preserva una gran colección de carteles y otros documentos visuales que retratan los oficios de la ciudad y su vínculo con la ciudadanía durante las fiestas de Navidad.

La Navidad es tiempo de turrones, de pesebres, de luces y de magia, pero también ha sido, históricamente, un buen momento para visualizar el trabajo de los diversos oficios de la ciudad. Hoy os invitamos a un paseo gráfico por algunas felicitaciones de Navidad de entidades y oficios de Barcelona.

Felicitaciones de la prensa escrita

Desde el emblemático diario La Veu de Cataluña (1931) hasta los mismos dibujantes e ilustradores como Muntañola (1944), las fiestas de Navidad son un buen momento para visualizar el trabajo de los medios de comunicación y de sus trabajadores. De hecho, las primeras felicitaciones de Navidad fueron editadas en el año 1831 por los trabajadores del Diario de Barcelona, que saludaron y felicitaron a sus suscriptores; éstos, agradecidos, los sorprendieron con una propina. Este hecho animó a otros gremios a llevar personalmente a cada casa tarjetas de felicitación.

Los oficios de la calle

Es un buen momento para poner de relieve el trabajo y la responsabilidad pública de la municipalidad y de sus trabajadores, como era el caso de los serenos y vigilantes del siglo pasado, que cumplían una función social y de seguridad de primer orden. También lo harían así los basureros, carteros, faroleros y recaderos, que aprovechaban el contacto diario con los vecinos y vecinas para felicitarlos la Navidad y, de paso sea dicho, conseguir un ingreso extra. Muchas veces, incluso, la felicitación gráfica iba acompañada de un texto o de un poema, como se puede comprobar en la felicitación del recadero de 1935 (Archivo Municipal del Distrito de Gràcia, Colección Club Excursionista de Gràcia.)

Las felicitaciones gremiales

Desde el aprendiz hasta el sastre, pasando por el sombrerero, el panadero o el carretero, los diferentes gremios de Barcelona han felicitado tradicionalmente la Navidad desde mediados de siglo XIX hasta bien entrados los años 80 del siglo XX. Felicitaciones de Navidad con un «estreno» (donación en metálico) no podían faltar.