Las lecciones de la crisis que podemos seguir aplicando

La revista Barcelona Metròpolis ha elaborado los dosieres “Lecciones de la crisis” y “Nuevas vulnerabilidades”, sobre cómo la crisis económica ha provocado más desigualdades y qué podemos hacer para reducirlas. Te invitamos a recuperar los artículos, muchos de los cuales pueden inspirar caminos para salir de la actual crisis sanitaria, social y económica, que nos ha redescubierto que todos podemos ser vulnerables.

En el 2008 estalló la peor crisis económica desde el crac del 29. La recesión se llevó empresas, trabajos, viviendas y proyectos vitales de millones de personas. Debilitó el estado de bienestar y la cohesión social. La recuperación económica trajo más desigualdad. A las antiguas formas de exclusión social se añaden nuevos factores de vulnerabilidad que conllevan precariedad e incertidumbre a la vida de muchas personas, incluyendo las que por origen o formación se podrían considerar privilegiadas.

Detrás de las crisis económicas hay dinámicas globales difíciles de controlar. Y en la actual crisis sanitaria y social también se nos vuelven a plantear preguntas como las que ya recogíamos en los dosieres “Lecciones de la crisis” y “Nuevas vulnerabilidades”: ¿Es el capitalismo compatible con la prosperidad para todo el mundo? ¿Es el capitalismo compatible con la democracia? ¿Qué ha pasado con el estado de bienestar? ¿Hay alguna alternativa a este estado de las cosas? ¿Qué hemos aprendido de esa sacudida y qué nos queda por aprender?

Los dosieres “Lecciones de la crisis” y “Nuevas vulnerabilidades” observan más allá de la crisis del 2008, analizan sus consecuencias y aportan nuevas vías posibles para afrontar las desigualdades y las antiguas y las nuevas formas de exclusión social. Las ideas que se exponen pueden inspirar soluciones para la actual crisis sanitaria, que también es social y económica, y ayudar a aprender de lo que funcionó y de lo que no. A continuación, destacamos algunas de ellas y te invitamos a recuperar los artículos de los dosieres.

La prioridad, luchar contra las desigualdades

Según indica Anton Costas, catedrático de Economía en la Universidad de Barcelona, la primera lección que debemos aprender se relaciona con la constatación de las desigualdades que el paso de la crisis ha dejado, el endeudamiento, la falta de ingresos y el desempleo. Para hacer frente a esta situación, Costas propone como alternativa el capitalismo progresista. Este nuevo capitalismo inclusivo tiene que ir precedido de “la redistribución de la renta y la riqueza que crea la economía, mediante impuestos más elevados y mejores, y más y mejores gastos sociales”.

“Una década de austeridad nos deja un paisaje con fracturas más profundas, donde la fragmentación es, a su vez, cada vez más compleja. Ha crecido la distancia entre los ricos y los pobres porque estos últimos están, en términos relativos, peor de lo que lo estaban en los años anteriores a la crisis.” Es lo que concluye Marga León, profesora de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Barcelona, en el artículo “Brechas que separan, puentes para construir”.

Por otra parte, ¿cuáles son los mecanismos psicológicos subyacentes en los efectos de la desigualdad económica?  La desigualdad económica favorece que nuestras relaciones adopten formas que mantienen y refuerzan esta desigualdad. Nos lo explican Rosa Rodríguez Bailón y Guillermo Willis, investigadores del Laboratorio de Investigación de Psicología Social de la Desigualdad de la Universidad de Granada. Pero la adversidad también saca lo mejor de muchas personas. Marisol García Cabeza y Marc Pradel, miembros del grupo de investigación CRIT (Creatividad, Innovación y Transformación Urbana), han recogido proyectos de innovación social que muestran cómo la sociedad civil se ha organizado y ha dado una respuesta colectiva a las consecuencias de la crisis.

La vulnerabilidad puede afectarnos a todos

La actual crisis por el coronavirus hace aún más visibles a las personas que salieron más vulnerables de la crisis del 2008. En aquel momento, aparecieron nuevas vulnerabilidades que afectan, como explica Remedios Zafra, incluso a aquellos a los que podríamos considerar privilegiados. Quienes acreditan niveles altos de formación y creatividad tampoco tienen unos ingresos asegurados, como es el caso de las profesiones del mundo cultural. La preparación y el esfuerzo no nos protegen necesariamente de nuevas amenazas que, como la crisis del cambio climático, tienen alcance planetario. Como expone Yayo Herrero, todos somos seres vulnerables con vidas vulnerabilizadas si no tenemos un entorno amable en el que desarrollarnos ni una red social que nos proteja. Y la crisis del coronavirus ha vuelto a ponerlo de manifiesto.

Más allá de la crisis, la digitalización seguirá alterando el sistema de empleo y de producción. Según el profesor de Sociología de la Universidad de Barcelona Xavier Martínez-Celorrio, hay que pensar cómo afrontar una nueva época en la que el trabajo humano se hará masivamente prescindible. Y también con respecto al mundo laboral, Quim Brugué constata que el ascensor social se ha detenido para todos. La falta de respuesta de la política para incidir en factores como los mencionados en relación con la crisis económica provoca frustración y reduce la participación en la política. Las vulnerabilidades económicas abocan a la exclusión política y al protagonismo de los nuevos populismos, como alerta Quim Brugué.

Los cambios son muy rápidos y la situación actual de crisis por el coronavirus nos recuerda cada día que hay que tomar decisiones minuto a minuto. Junto a todo esto, también debe haber momentos en que repasemos la historia para no repetir los errores, saber dónde estamos y hacia dónde queremos ir. Con estos dosieres hemos querido contribuir a esta reflexión.