Miguel Gallardo: "La gente de los barrios de montaña no se siente muy identificada con Gràcia"

El dibujante Miguel Gallardo se perdió por La Salut, el Coll y Vallcarca, durante un año, como un turista más, para conocer a las personas que dan vida a estos barrios. El resultado es el libro "El corazón de Barcelona. La Salut, el Coll y Vallcarca", donde los personajes y los lugares son retratados con la mirada tierna del autor.

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Como surgió la idea de hacer este Cuaderno de Viaje de los barrios de montaña?

Forma parte de la colección ‘Cuadernos de Viaje del Ayuntamiento’. Me ofrecieron hacerlo hace un tiempo. Son tres barrios que casi no conozco y me pareció interesante. La gente de Barcelona tampoco conoce estos barrios. Hay una orografía especial, con calles con muchas subidas y bajadas y la gente no acostumbra a ir.

¿Crees que estos barrios son el corazón de Barcelona, como dice el título?

Sí, son el pulmón de Barcelona, hay mucha zona verde. Me costó encontrar el título. Al principio quería que saliera Gràcia, ‘Gràcia arriba’, pero la gente de estos barrios no se siente muy identificada con Gràcia.

¿Cómo has hecho el libro? ¿Qué metodología has utilizado?

Yo iba a los barrios, miraba e intentaba encontrar. Al principio no encontraba nada, porque hay muchas cosas pero a la vez pocas. Aparentemente hay poca vida comunal y encontraba que eran barrios cerrados.

Decidí hablar con amigos que conocían el entorno y al final contacté con los técnicos de barrio del distrito, que me presentaron a gente. Yo hablaba con esas personas y una te llevaba a otra.

He hecho turismo durante un año, me perdía por las calles, a veces comía allí y he hecho muy buenas relaciones. Conecté con todos a los colectivos que encontré. Lo que menos hacía era dibujar. Lo más importante para mí eran las historias y después dibujar. Es un cuaderno de viaje de la gente.

Yo nací cuando no había GPS y por eso el libro está lleno de mapas. Al principio hay un mapa donde están ubicados los barrios. Tengo tendencia a perderme y al principio me perdía porque las fronteras entre los tres barrios no están muy bien definidas.

En el libro aparecen personajes reales. ¿Son ellos los protagonistas?

Sí, los personajes son los protagonistas. Es una obra coral. He conectado con mucha gente y aparecen en el libro, me metí mucho. Fui incluso a una comida con ex trabajadores de la antigua editorial Bruguera. Es un libro con multitud de historias. Barcelona es una ciudad de mil historias y todas son muy interesantes.

¿Qué has descubierto perdiéndote en estos barrios?

De todo un poco. Las personas mayores me explicaban cómo se vivía allí, en los años 60, y también ahora, porque tienen una calidad de vida diferente, el tiempo es más lento, la gente está más en contacto. En el libro se tratan muchos temas, la especulación inmobiliaria, el enfrentamiento de vecinos con el movimiento okupa….

En la Salut, me sorprendió la casa Vilaró, una de las primeras casas racionalistas construidas en España, y la Kasa okupa de la Muntanya. En el Coll, el Centro cívico de la Bruguera, que tiene una intensa actividad, y la casa Marsans, que tiene una historia increíble porque durante la guerra civil fue un hospital y después un orfanato para niños polacos; y en Vallcarca la lucha contra la especulación inmobiliaria.

¿Y has descubierto a algún personaje ilustre?

Sí, en Vallcarca vivía Mossèn Cinto Verdaguer que compartió vivienda con la familia de una de las videntes que había conocido en sus sesiones espiritistas.

¿A quién crees que va dirigido el libro?

Para el vecindario está muy bien, para que se sientan orgullosos. El flujo de la gente es hacia abajo y a veces no hay mucho contacto entre la gente del barrio. La historia de aquellos barrios es increíble. La montaña es el lugar donde va gente especial, se sienten muy orgullosos de su barrio. Allí, la gente todavía dice que baja a Barcelona.

También es un libro para la gente de Barcelona, para que conozcan estos barrios.