Una plaza llevará el nombre de la agente literaria Carmen Balcells

Agente literaria nacida en Santa Fe de Segarra, Lleida, el 9 de agosto de 1930 y fallecida en Barcelona el 20 de septiembre de 2015, Carmen Balcells destacó por su innovadora gestión, ya que logró modificar el mercado de contratación, promoción y edición de libros. Representó hasta seis Premios Nobel —Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Miguel Ángel Asturias, Camilo José Cela, Vicente Aleixandre y Pablo Neruda—, y se la considera un personaje clave del boom de la literatura latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX. El Ayuntamiento de Barcelona ha hecho público que en breve una plaza llevará el nombre de la agente; será un espacio de nueva creación en el barrio de Sant Martí, en el cruce de las calles Treball y Concilio de Trento, y justo enfrente de la Biblioteca Gabriel García Márquez, inaugurada el pasado mes de mayo. Balcells y el autor colombiano mantuvieron una gran amistad, además de su relación profesional.

A sus 16 años Carmen Balcells se trasladó a vivir a Barcelona. Tras trabajar en la agencia literaria ACER, propiedad del escritor rumano exiliado Vintilă Horia y donde ya entró en contacto con destacados escritores, en 1960 fundó la Agencia Literaria Carmen Balcells. Tenía la sede en su mismo piso de alquiler. Una de las primeras funciones de la agencia fue gestionar los derechos de traducción de autores extranjeros y de algunos autores españoles para la editorial Seix Barral. Con la agencia que llevaba su nombre representó, además de los Premios Nobel citados, a Manuel Vázquez Montalbán —quien la definió como la “superagente literaria”—, Rosa Montero, Terenci Moix, Jaime Gil de Biedma, Eduardo Mendoza, Juan Marsé o Isabel Allende, entre otros muchos. Entre los logros de la agente, consiguió que se eliminaran los contratos vitalicios y las cláusulas de cesión por tiempo limitado de un libro, motivos por los que fue muy valorada por las autoras y autores.

Balcells fue también la cofundadora de la empresa de servicios editoriales RBA, de la que posteriormente se desvincularía, o de Barcelona Litinitatis Patria, con el objetivo de que Barcelona tuviera un edificio monumental con manuscritos, archivos y bibliotecas personales de grandes escritores y editores.

Entre los muchos reconocimientos y las distinciones que recibió, están la Medalla de Honor de Barcelona, ​​la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, la Creu de Sant Jordi, el Premio Montblanc a la Mujer, el Premio Especial del Jurado de los Premios Internacionales Terenci Moix, así como ser investida doctora honoris causa por la Universitat Autònoma de Barcelona.