Reflexiona antes de incorporar un animal a la familia

benestar animal. Si estás pensando en incorporar un animal a la familia, te recomendamos hacer unas reflexiones previas antes de poner manos a la obra.

Antes de incorporar un animal a la familia, tenéis que tener en cuenta que entra en casa un ser vivo, que debe recibir las atenciones y el afecto que necesita.

Antes de incorporar un animal a la familia, es necesario hacer una buena reflexión previa. Se trata de un acto de responsabilidad muy grande, que demuestra una gran solidaridad y humanidad, y que es muy gratificante tanto para la persona como para el animal. Pero hay que ser consciente de que entra en casa un ser vivo, que debe recibir las atenciones y el afecto que necesita.

Por ello, os proponemos que reflexionéis sobre los siguientes puntos antes de dar el paso:

1) Piensa en la adopción como la primera opción: en el Centro de Acogida de Animales de Compañía de Barcelona (CAACB) hay muchos perros y gatos esperando una familia. Las personas que trabajan allí pueden asesoraros muy bien para que escojáis el animal que se adapte mejor a las características del nuevo hogar. Si quieres adoptar, puedes escribir un correo electrónico a adopcionscaacb@bcn.cat  y te ayudaran con todo el proceso.

2) Además, en Barcelona hay muchísimas protectoras y refugios llenos de animales que hace años que esperan entre rejas. Siempre ¡mejor adopta!

3) Calcula el coste aproximado de darle la atención que requiere y valora si puedes asumirlo. Antes de nada, un veterinario tendrá que implantarle un microchip, y después tendrás que censarlo en la ciudad o municipio donde resides. También deberás llevarlo periódicamente a las revisiones, y tener al día su calendario de vacunas. Con los temas veterinarios, siempre debemos tener un rinconcito preparado para posibles imprevistos, accidentes o enfermedades. Añade la comida diaria y los utensilios para estar por casa o los juguetes. Suma todos estos gastos y valora si tu presupuesto mensual te llega para asumirlos.

4) Valora el tiempo de que dispones: Los animales necesitan hacer ejercicio cada día. Los gatos no necesitan salir de casa, pero tendrás que proporcionarles rascadores y otros elementos, como juguetes o escondites para desarrollar sus habilidades como cazadores. Los perros tiene que salir para socializar con otros animales, a parte de para hacer sus necesidades. Deberás calcular de cuánto tiempo dispones al final del día, para poder sacarlo un rato y mantenerlo en buenas condiciones, física y mentalmente. Por lo tanto, tus hábitos determinarán la posibilidad de tener un animal en casa, o qué tipo de animal escoges. Si tu estilo de vida no es muy compatible con darle una buena compañía al animal, valora hacerte voluntario de un centro de acogida como el CAACB o incluso apuntarte como familia de acogida, temporalmente.

5) También deberías consultar a las personas que viven contigo la posibilidad de acoger un nuevo miembro en la familia. Es importante que todos estéis de acuerdo y lo aceptéis, ya que el animal convivirá con todos los miembros del núcleo familiar. En el caso de que haya niños, és de especial relevancia que les enseñéis a relacionarse con el nuevo compañero de una manera correcta y afable.

6) Si el animal presenta cualquier problema de salud o de conducta, se recomienda visitar al veterinario para que os oriente. Los animales -como las personas- siempre deben ser ayudados en positivo. Y pensad que, dependiendo de la especie, deberán atenderse unas necesidades propias.

7) Si estás pensando en adoptar un cachorro, ten en cuenta que crecerá. Infórmate sobre qué características y necesidades tendrá cuando sea adulto. Debes entender que los cachorros requieren de mucha atención los primeros meses, y que necesitarás mucha paciencia. A menudo, nos dejamos llevar por las ganas de tener un animal desde pequeño, pero debemos pensar que en las protectoras hay perros y gatos que llevan muchos años esperando y que tienen menos oportunidades. Optar por un perro o un gato adulto siempre será muy gratificante.

8) Recuerda que el abandono es un delito. No es una frase vacía: ¡él nunca lo haría!