Junto con las nuevas áreas de recreo, la ordenanza introduce un concepto adicional que se ha definido como zonas de usos compartidos en franjas horarias.

Estas zonas determinan en qué vías y espacios, y en qué horarios, los perros podrán ir sin atar, y tutelan lo que ha pasado desde siempre de forma espontánea.

Se dotará a estas zonas con un catálogo de elementos comunes y señalización, y la puesta en marcha irá acompañada de una acción informativa para fomentar la buena convivencia y el uso cívico de los espacios.

El Ayuntamiento está trabajando para definir el modelo más adecuado para implantar estas zonas en la ciudad. Los criterios que los distritos han tenido en consideración a la hora de definir estas nuevas zonas de usos compartidos en franjas horarias son los siguientes:

  • Priorizar los espacios urbanos donde ya tienen lugar estos usos.
  • No plantear estas zonas dentro de los parques urbanos, ya que la Ordenanza de medio ambiente prohíbe que los perros vayan desatados dentro de los parques (salvo en las zonas reservadas para perros).
  • Establecer unos horarios homogéneos y de fácil comprensión para las personas usuarias y el resto de la ciudadanía.
  • El uso de estas zonas no será extensible a los perros potencialmente peligrosos, que siempre tendrán que ir atados y con bozal, por requerimiento legal.

Las zonas de usos compartidos en franjas horarias estarán debidamente señalizadas y dispondrán de los elementos necesarios para hacer un mantenimiento correcto (papeleras, iluminación y señalización adecuadas).

Hay que tener en cuenta que la finalidad de estas zonas es diferente de la de las áreas de esparcimiento, ya que en este caso se trata de facilitar que el perro ande sin ir atado y conviva con las personas y otros perros.

en de sanciones será el común de la ordenanza, especialmente con respecto a la conducción de los animales y la buena convivencia.