El pleno aprueba el nuevo Plan de Usos de Ciutat Vella

23/02/2018 - 13:10 h

Pla d'Usos 2018. Aprobado definitivamente el nuevo Plan de Usos para garantizar el equilibrio de usos y mejorar la calidad de vida del vecindario.

El Plan de Usos de Ciutat Vella 2018 regula por primera vez los establecimientos destinados a actividades turísticas y los de vehículos de movilidad personal, restringiendo la apertura de los primeros y condicionando la de los segundos. También divide entre actividades diurnas y otras con impacto nocturno e impone restricciones a las que generan molestias y pueden afectar a la salud.

El nuevo planeamiento busca la diversificación de la oferta económica mediante el fomento de establecimientos culturales, espectáculos sin impacto acústico y comercio de proximidad y prohíbe la apertura de nuevos establecimientos vinculados al ocio nocturno, los relacionados con el juego y atracciones, y los audiovisuales.

El Plenario del Consejo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado definitivamente el nuevo Plan especial urbanístico de ordenación de las actividades de pública concurrencia, comercios alimentarios, servicios turísticos y otras actividades en el distrito de Ciutat Vella.

Este documento busca equilibrar los usos urbanos con la regulación de las actividades de pública concurrencia y otros, teniendo en cuenta las repercusiones que tienen en el tejido residencial. Se persigue el mantenimiento de la habitabilidad de Ciutat Vella y la calidad de vida de los vecinos y vecinas. Ciutat Vella es un distrito eminentemente residencial, el actual Plan de Usos tiene como objetivo contribuir a la garantía del derecho a la ciudad de su vecindario.

Este es el sexto Plan de Usos de Ciutat Vella y desde el último planeamiento ha habido una transformación de las actividades en el barrio. El nuevo documento se ha elaborado con la voluntad de abordar la situación de saturación que sufre el distrito y dar respuesta a las necesidades actuales del vecindario, para que éste no se sienta desplazado debido al monocultivo de usos turísticos y la contaminación acústica a la que están sometidos gran parte de los habitantes del distrito debido a la concentración de oferta de ocio nocturno.

El documento definitivo cuenta con algunas modificaciones respecto al inicial tras el proceso de exposición pública. Las principales modificaciones tras el periodo de alegaciones han sido la incorporación de la condición de superficie mínima de los establecimientos, la ampliación de la superficie máxima de los restaurantes de 100 a 150 m2 y la obligatoriedad de contar con una cédula en la puerta del establecimiento que incluirá los datos básicos del mismo, así como, en algunos casos, la apertura de supermercados de más de 400 m2 o el hecho de que las nuevas actividades no puedan contar con almacén externo.

Objetivos del plan

El Plan de Usos 2018 pone en el centro el bienestar y la buena convivencia de los vecinos y vecinas, en lugar de centrarse exclusivamente en la regulación de la actividad comercial. Sus objetivos principales son los siguientes:

  • Mejorar el equilibrio entre las necesidades de los residentes y el mantenimiento de la actividad comercial.
  • Ordenar y limitar las actividades que generan consecuencias negativas.
  • Potenciar las actividades económicas que ayuden a dinamizar el entorno.
  • Favorecer la diversidad económica y comercial de todos los barrios.
  • Alcanzar mayor precisión en la regulación de los establecimientos, parcela a parcela y edificio a edificio.
  • Permitir la implantación o restricción de actividades en función de si el tejido urbano lo admite o no, a fin de garantizar la mixtura de actividades y servicios.
  • Asegurar la comprensión de los instrumentos normativos por parte de todos los agentes.
  • Crear una herramienta de control de la evolución comercial y ambiental en el medio urbano.

Novedades del Plan de Usos 2018

Con el nuevo Plan de Usos el distrito se trata como una unidad única (salvo la Rambla y el Puerto). Ahora no se tiene en cuenta el número de establecimientos sino que se marca una serie de m2 dedicados a las actividades y condiciones necesarias a cumplir por parte de las nuevas actividades, que, además se dividen en dos grandes grupos en función de su impacto nocturno.

Los establecimientos culturales, espectáculos sin impacto acústico y el comercio de proximidad tienen condiciones más flexibles y se favorece su implantación en el territorio. En cambio, no se permite la apertura de nuevos establecimientos vinculados al ocio nocturno (discotecas, salas de fiestas, bingos, casinos, salas recreativas, locutorios, karaokes …) ni establecimientos de servicios turísticos.

Los nuevos establecimientos están condicionados por los siguientes parámetros:

  • Densidad: A partir de la aplicación de dos nuevos radios de densidad, en función del tipo de actividad y de su impacto nocturno, se ofrece un control más preciso tanto sobre la saturación como la dimensión de las actividades.
    Superficie máxima: Se establece una superficie máxima para adecuar algunas actividades a la estructura urbana, mantener la diversidad de usos y controlar el impacto de determinados establecimientos de gran dimensión.
    Edificio vulnerable: En ámbitos de vulnerabilidad residencial extrema y acusada, la implantación de las actividades queda condicionada a la existencia del certificado de idoneidad técnica del edificio.
    Anchura de viario: Algunas actividades se regularán en función del nivel de tolerancia de la calle en base a su anchura.