Todas las medidas de ayuda al comercio y la restauración a raíz de la COVID, en una nueva guía

COVID-19. Ya se puede consultar la nueva guía práctica de servicios editada por el Ayuntamiento de Barcelona, que recoge las 55 medidas para la reactivación económica que ha aprobado el Consistorio a raíz de la situación generada por la COVID-19.

Ayudas y subvenciones, webinarios y cursos formativos en línea, planes e instrumentos de promoción del comercio y la restauración de la ciudad, aplazamientos y flexibilizaciones de las medidas fiscales, herramientas de acompañamiento y asesoramiento. En los últimos meses, el Ayuntamiento de Barcelona ha ido emprendiendo medidas enfocadas a paliar los efectos de la crisis de la COVID-19 y a reactivar la economía de la ciudad.

Ahora, para facilitar su consulta, el Consistorio ha editado la Guía práctica de servicios: 55 medidas para la reactivación económica. Enmarcada en la campaña “Barcelona nunca se detiene”, la guía incluye dos apartados específicos dirigidos al comercio de proximidad y a la restauración de Barcelona, con medidas concretas como las ayudas a la rebaja de los alquileres de los locales comerciales, las subvenciones para la transformación digital, las modificaciones en la tasa de terrazas o el plan de reactivación empresarial Rethinking.

La nueva guía, que ya se puede consultar en formato digital en este enlace, quiere ser una puerta de entrada útil a todos los recursos dirigidos a apoyar al comercio y la restauración, por ejemplo, en la formación y reorientación de su trayectoria profesional, en dar un nuevo impulso al negocio o en dar forma a una idea innovadora y emprendedora. Concretamente, el documento tiene como objetivo principal acelerar la reactivación de la actividad económica de la ciudad.

Las 55 medidas que incluye la guía, entre las cuales se encuentran las que van dirigidas al comercio y a la restauración, se estructuran en siete pilares básicos: hacer de Barcelona una ciudad más justa y sostenible, mantener el tejido empresarial de la ciudad, fomentar de manera prioritaria el consumo local, proteger y relanzar la reputación internacional de la ciudad, proteger el trabajo y fomentar el empleo de calidad, atraer talento y nuevas inversiones y definir soluciones transformadoras con visión metropolitana. A partir de estas ideas, las medidas se estructuran en cinco líneas de apoyo: ayudas económicas, subvenciones y financiación, promoción, asesoramiento, cambios normativos y formación.