Encuentro "El futuro de la alimentación urbana" del ciclo DSIPLAY.
BCN Ciutat Digital

El futuro de la alimentación urbana: de consumidores a productores de alimentos

El futuro de la alimentación urbana, la sexta sesión del ciclo DSIPLAY de experiencias de innovación social digital, ha formado parte del programa del Smart City Week. El encuentro ha sido cocreado con el Fab Lab Bcn, que ha estrenado uno de sus nuevos espacios para la ocasión, el Fab City Hub.

El debate ha versado sobre el futuro de la alimentación, de tanta relevancia hoy en día, ante la situación ecológica y la presión demográfica que supone el futuro próximo para el planeta. Se calcula que hacia el 2050 habrá que producir un 70% de comida para alimentar a toda la población, con la saturación ecológica que eso puede suponer.

Además, actualmente se tiran 1,3 millones de toneladas de comida cada año, mientras que un 10% de la población está desnutrida y el 30% de la energía que se consume en el mundo está vinculada a la producción de comida (desde el cultivo, la producción y la manufactura hasta el transporte).

 

Proximidad y circularidad

En esta sesión de DSIPLAY hemos podido descubrir que hay formas nuevas y diferentes de enfocar la producción de alimentos y cómo la tecnología puede ayudar a ello. Las consignas son proximidad y circularidad, sostenibilidad de la tierra y del uso de la energía, empoderamiento de las personas y bajas emisiones.

En Barcelona hay muchos proyectos que creen que un cambio de paradigma en el modelo de alimentación es urgente y, de hecho, también en el ámbito europeo. Eso es lo que promueve el programa Foodshift 2030 de la Comisión Europea, del que Barcelona es una de las nueve sedes de aceleración: el cambio en nuestros hábitos y nuestra dieta para hacer una transición hacia un modelo de alimentación más circular, sostenible y que se base más en las verduras y menos en el consumo de carne.

Proyectos como Nextfood son un buen ejemplo de ello: un tipo de invernaderos aeropónicos que no utilizan la tierra para que las plantas crezcan, sino un “humo” con los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo de los cultivos. Esto hace que el crecimiento de las plantas sea óptimo y preciso, y es una solución para países que no disponen de muchas horas de sol. También es un tipo de cultivo que se utiliza para la producción de plantas para la posterior fabricación de alimentos.

 

Robots para microgranjas

ROMI es un proyecto de investigación europeo de robots para microgranjas. En estas fincas, que se pueden encontrar tanto en zonas rurales, periurbanas, como urbanas, cultivan una gran variedad de plantaciones en pequeñas superficies mediante prácticas de agricultura ecológica.

Estas explotaciones han demostrado ser muy productivas, sostenibles y económicamente viables. Sin embargo, mucho trabajo se realiza de forma manual, lo que resulta en unas condiciones laborales difíciles. ROMI desarrolla una plataforma de robótica abierta y ligera para estas microgranjas, que facilita tareas como la reducción de malas hierbas o el control de los cultivos con información detallada sobre el estado de las plantas, la humedad o la maduración, con el objetivo de aumentar la eficiencia de la tierra y de los agricultores.

 

Restauración consciente

En la sesión se conocieron ejemplos que ya se están llevando a cabo, como es el caso de Leka, que se define como restaurante de código abierto. Lo que empezó como la reforma de un local familiar integrando la fabricación digital para la creación del nuevo mobiliario, poco a poco se ha convertido en un restaurante 100% consciente en todos sus procesos.

Durante un tiempo analizaron las cantidades de carne que empleaban, las toneladas que generaban, las veces que los transportistas los visitaban... Es decir, midieron todo aquello medible en su negocio. Las conclusiones les han llevado a modificar sus procesos y a transformarse en iniciativas como producir sus propios refrescos, planificar mejor las compras, comprar animales enteros, convertir los residuos en nuevos productos (jabón)...

Un verdadero ejemplo de que, si se quiere, se puede, y de que ser consciente no tiene por qué ser más caro, ya que solo consiste en reubicar los esfuerzos.

 

Producción de vino y alimentos con herramientas maker

En este camino de volver a los procesos tradicionales de producción alimenticia se encuentra The Winemakers, que se dedica a la divulgación de la producción tradicional de vino a través de herramientas maker. La idea es empoderar a la ciudadanía con técnicas de producción propia de comida –no solo vino– que no hace ni cincuenta años eran habituales en nuestras casas.

La jornada se cerró con estas ideas clave: la circularidad en la producción de alimentos, la proximidad y la necesidad de dejar de ser consumidores para volver a convertirnos en productores de nuestros alimentos.

 

Encuentro "El futuro de la alimentación urbana" del ciclo DSIPLAY.
Encuentro "El futuro de la alimentación urbana" del ciclo DSIPLAY.
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