Usted está aquí

Las entidades del Observatorio de las discriminaciones comparten retos para combatir la discriminación

OND. El informe de la discriminación 2019 hace una radiografía de los mecanismos de la discriminación, los colectivos victimizados y los agentes discriminadores, y hace recomendaciones para combatir las discriminaciones.

Una quincena de entidades, que forman parte del Observatorio de las discriminaciones en Barcelona, compartieron el pasado 27 de mayo diferentes retos e ideas para combatir las discriminaciones en la ciudad. El debate se produjo en el marco de la presentación del Informe de la discriminación 2019, y tuvo como hilo conductor los retos para afrontar las discriminaciones en tiempo de Covid-19. El racismo y la xenofobia siguen siendo la primera causa de discriminación en la ciudad de Barcelona, seguidas de la LGTBIfòbia y de las discriminaciones por motivos de discapacidad. En el 2019, un 50% de la respuesta a las discriminaciones ha estado orientación jurídica y atención psicosocial, mientras que un 15% de los casos recogidos acabó en denuncia.

Durante el debate, desde Bayt al-Thaqafa y SOS Racismo se habló de la vulnerabilidad sobrevenida que ya sufrían muchas personas migradas antes de la crisis, y las paradas policiales por perfil étnico, que se han incrementado. Desde de Acathi se denunció la restricción del derecho al asilo, y el hecho de que muchas personas migradas no pueden acceder a las ayudas para alquilar un piso, porque alquilan por habitaciones, o la situación de extrema vulnerabilidad de jóvenes inmigrantes y de temporeros sin vivienda. Voces Gitanas y Unión Romaní destacaron el antigitanismo a la hora de acceder a ayudas, el miedo de muchas familias de contactar a los servicios sociales, y el hecho de que las mujeres hayan sido más expuestas al contagio por asumir el rol de cuidadores. El Observatorio contra la Homofobia explicó que durante el Estado de alarma ha recogido unas 30 incidencias, y destacó que la convivencia ha generado estrés psicosocial al colectivo de jóvenes, núcleos donde se ha utilizado su orientación sexual o identidad de género como lanza.

La Red de Atención a Personas Sin Hogar explicó la vulneración del derecho a la vivienda y a la salud de muchas personas sin hogar, que no han podido seguir el confinamiento, así como las situaciones de violencia y las multas que han recibido. Con respecto a las discriminaciones por motivos de discapacidad, Dincat denunció que a diversas personas con discapacidad intelectual se les ha negado el tratamiento, la falta de accesibilidad de la información sobre la Covid-19, y la vulneración del derecho a los paseos terapéuticos, mientras que ECOM enfatizó que durante el confinamiento la discapacidad no se ha tenido en cuenta en los protocolos de actuación y prevención. Por su parte, Plataforma por la Lengua denunció que la publicidad institucional no ha estado en todas las lenguas reconocidas, entre ellas el catalán, hasta el final del estado de alarma.

Entre los retos a afrontar, las entidades destacaron la necesidad de una mayor coordinación entre los servicios sociales y las entidades que trabajan a pie de barrio, como por ejemplo para la obtención de la renta vital, o de avanzar para una ley contra la discriminación, ya que la “legislación existente es confusa y raquítica”, en palabras de la Asociación Catalana por la Defensa de los Derechos Humanos. También se hizo énfasis en la necesidad de aumentar la formación en el ámbito de los derechos y la no discriminación de los cuerpos de seguridad y de los trabajadores del transporte público.

 

El informe del Observatorio de las discriminaciones

El Informe de la discriminación es fruto del trabajo conjunto entre las dieciocho entidades de la Mesa de Entidades con Servicio a Víctimas de discriminación, la Oficina por la No Discriminación (OND) y el Centro de Recursos en Derechos Humanos del Ayuntamiento, que forman juntos el Observatorio de las discriminaciones. Este informe, además de recopilar y analizar los datos recogidos por las entidades y la OND, profundiza en las problemáticas, las estrategias para hacerles frente, y da algunas recomendaciones, dirigidas a las administraciones públicas y a las entidades.

Entre las recomendaciones, destaca la necesidad de avanzar hacia un Pacto Nacional contra la discriminación, la necesidad de incorporar la perspectiva interseccional en el análisis de datos, y la necesidad de desarrollar herramientas para reducir la infradenúncia, a menudo motivada por una normalización generalizada de la discriminación, la extrema vulnerabilidad de algunas víctimas como las personas sin permiso de residencia, o la desconfianza en el sistema y los cuerpos de seguridad. Además, entre los retos para 2020 destacan el de blindar la capacidad sancionadora de los entes locales en materia de discriminación y que la aporofobia sea tipificada como delito de odio.

Como buenas prácticas, el Informe remarca la iniciativa de las entidades Pareu de parar-me, contra las paradas policiales por perfilación étnica, el protocolo de actuación contra agresiones lgtbifobicas con el Observatorio contra la Homofobia, o la campaña de defensa del voto de personas con discapacidad, entre otros.

 

El informe en datos

La primera causa de la discriminación en Barcelona sigue siendo el racismo y la xenofobia, con un 33,4% de los casos, seguida de la LGTBIfòbia con un 25,7%, las discriminaciones por motivos de discapacidad con un 11,3%, y las discriminaciones lingüísticas, con un 10,2% de los casos. También es bastante destacable la aporofobia y rechazo a las personas pobres, con un 6,6% de los casos. La LGTBIfobia ha duplicado los casos con respecto al informe del año anterior, pero no es posible saber si hay un aumento de discriminación o más predisposición a denunciar las discriminaciones. El 35,6% de las discriminaciones fueron perpetradas por entidades privadas, mientras que el 37,2% por particulares, el 16,2% por parte de la administración pública y el 10,5% por parte de cuerpos de seguridad. Un 12% de las discriminaciones han sido agresiones físicas.

 

La interseccionalidad, objetivo de 2020

Uno de los objetivos actuales de la lucha contra la discriminación en general, y de la Mesa de Entidades en particular, es incorporar la perspectiva interseccional en el análisis de los mecanismos de la discriminación en nuestra ciudad. Éste 2020 la Oficina por la No Discriminación y las entidades de la mesa dispondrán de una nueva herramienta, llamada Relief Maps, una de las pocas herramientas metodológicas que abordan esta cuestión.

Con esta herramienta, se podrá conseguir información sobre el contexto vital de la persona y poder identificar, así, otras discriminaciones que raramente se denuncian, porqué o bien están normalizadas o bien no se consideran suficientemente graves. Con la información recogida, se podrá analizar la discriminación desde una perspectiva interseccional, basada en las emociones y con especial atención del lugar donde ocurre, hecho que puede proporcionar herramientas para la intervención.

 

¿Quién forma la Mesa de Entidades?

En estos momentos, la Mesa de Entidades con Servicio de Atención a las Víctimas de la Discriminación, autora del informe, está formada por l’OND, Acathi, la Asociación Catalana para la Defensa de los Derechos Humanos (ACDDH), Bayt al-Thaqafa, Cepaim, Dincat, Federación ECOM, Federación Salud Mental Cataluña (FSMC), Federació Veus, Fil a l’Agulla, Fundación Secretariado Gitano (FSG), Gais Positivos, Irídia, el Observatorio contra la Homofobia (OCH), Plataforma per la Llengua, Sindicato de Inquilinas, SOS Racismo, Unión Romaní y la Red de Atención a Personas Sin Hogar (XAPSLL).

Más información

Comparte este contenido