En Barcelona, más de 4.700 iniciativas socioeconómicas se inspiran en los valores de la cooperación, la igualdad y la autogestión. Son la expresión de la Economía Social y Solidaria barcelonesa y, a la vez, una práctica económica y un movimiento social.

Estas iniciativas socioeconómicas que incluyen gran parte de los ámbitos de la vida representan un 2,8 % del total de las empresas de la ciudad (167.000 empresas). Y aunque el peso relativo del ámbito es pequeño, su impacto es proporcionalmente mayor. Por una parte, porque genera aproximadamente el 8 % del total del empleo en Barcelona, con más de 53.000 personas contratadas, y, por la otra, porque del conjunto de esta actividad socioeconómica se deriva un volumen económico agregado de 3.750 millones de euros, más del 7 % del PIB de la ciudad. Estos datos demuestran que las entidades de la Economía Social y Solidaria se convierten en garantes de la resiliencia ante la crisis.

Pero si aparte de utilizar los indicadores económicos más comunes, proponemos otros nuevos, como el grado de reparto equitativo de trabajo y salario entre géneros y en el territorio, la reducción del impacto ambiental de la actividad económica o el valor de su aportación al procomún, podremos dimensionar la importante aportación de estas actividades económicas al bienestar de las personas.

 

Distribución desigual de la riqueza en Barcelona