La Antiga y la Nova Esquerra de l’Eixample forman un todo: celebran conjuntamente su fiesta mayor a principios de octubre, comparten equipamientos y tienen una única asociación vecinal. De hecho, eran un solo barrio hasta el 2006, año en el que se dividió administrativamente la zona en dos —con la calle de Urgell como límite— a causa de la gran extensión y de la elevada densidad de población.

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Atardecer en la Esquerra de l’Eixample.

La construcción del Hospital Clínic y de la Facultad de Medicina en 1907, y la proyección del actual Mercado del Ninot en 1935, potenciaron esta nueva zona de Barcelona.

Con más de cien mil habitantes, que viven en una trama regular de manzanas de edificios, “es un área con mucha actividad y vida asociativa, pero sin una identidad colectiva general fuerte, es como un barrio de barrios”, explica Xavier Riu, de la Asociación de Vecinos y Vecinas de la Esquerra de l’Eixample. El entorno del Mercado del Ninot tiene una vida propia, la calle de Enric Granados tiene otra diferente, mientras que el parque de Joan Miró, la plaza de Letamendi o los entornos de Germanetes son otros puntos neurálgicos.

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El renovado Mercado del Ninot.

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Parque de Joan Miró.

El derribo de las murallas y el nacimiento de L’Eixample

El Plan de reforma y ensanche de la ciudad de Barcelona fue un proyecto concebido por Ildefons Cerdà en 1859 para resolver la ampliación de la capital catalana. El diseño, que organizaba la expansión de la ciudad en una trama ortogonal, fue aprobado un año después por el Gobierno central, a pesar de la oposición del Ayuntamiento de Barcelona. En consecuencia, la expansión empezó en torno a la plaza de la Universitat y siguió por la Gran Vía hacia la plaza de Espanya. Con la construcción del Hospital Clínic y de la Facultad de Medicina en 1907 y la proyección del actual Mercado del Ninot en 1935, se potenció esta nueva zona de Barcelona que concentró a las familias de clase media.

Al principio “se ubicaron grandes equipamientos de ciudad y un gran número de talleres y fábricas textiles y de otros sectores”, tal como recuerda Xavier Riu, pero en las últimas décadas la gran mayoría se han trasladado porque el barrio ha pasado de ser un espacio periférico a ser una zona muy próxima al centro. Actualmente, “está muy bien comunicado, tiene muchos carriles bici, así como numerosas calles anchas para coches, incluso demasiado”, añaden miembros del Casal de Jóvenes Queix, que también aseguran que es un “sitio caro para vivir”.

Una parte de la Antiga Esquerra de l’Eixample es conocida como el Gaixample por su amplia oferta de ocio destinada al público LGTBI.

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“La remodelación del Mercado del Ninot se ha hecho tanto en infraestructura como en oferta comercial: se ofrece un servicio a domicilio y también se ha introducido un aula gastronómica”

Mercè Díaz, dinamizadora del eje comercial Nou Eixample

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Taller de horticultura en la avenida de Roma.

Un barrio céntrico con comercios, servicios y actividades de ocio

Aunque cuando nació era un espacio más bien residencial, desde el año 2003 la oferta comercial ha ganado mucha presencia, sobre todo en la calle de Provença y en la zona más próxima a la Diagonal. Así lo confirma la dinamizadora del eje comercial Nou Eixample, Mercè Díaz, que asegura que en el barrio hay una representación de todos los ámbitos, desde comercios de moda y academias de baile hasta tiendas de muebles. Díaz también afirma: “En los últimos años ha aumentado el sector de la restauración porque se han incorporado nuevos apartamentos turísticos y hoteles”.

Una parte de la Antiga Esquerra de l’Eixample es conocida como el Gaixample por su amplia oferta de ocio destinada al público LGTBI. También hay cada vez más comercios —no dedicados al ocio— que se dirigen a este colectivo o que son simpatizantes, según explica Daniel Fernández, de la Asociación Comerciantes y Empresarios Gran Eixample. “No obstante, hay que trabajar para que haya espacios seguros para la comunidad en toda la ciudad y que estos espacios no se limiten a un área en concreto”, añade Alejandro San Rafael, representante de la Asociación Encara en Acció, que también cree que “se necesitan más zonas de relación de las personas en el barrio”.

Los interiores de manzana le hacen de pulmón, ya que la Nueva Esquerra de l'Eixample es uno de los barrios que disponen de los jardines interiores más grandes del distrito.

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Muestra de Comercio del Gaixample.

Retos de futuro: más verde y más espacios de reunión

El Camí Amic, una entidad que desarrolla un proyecto comunitario de educación en valores cívicos y ambientales, trabajan para que los entornos escolares sean espacios que inviten a la socialización. Por eso se aprobó una medida de gobierno promovida por las AFA de las escuelas para mejorar la seguridad delante de los centros. En este sentido, se ha desplazado el mobiliario urbano que había delante de las entradas de los centros para instalar jardineras y convertirlas en entornos más pacíficos. Con esta filosofía también trabaja la Asociación Jardins d’Emma, que está llevando a cabo un proyecto con la Escuela Els Llorers para transformar tramos de la avenida de Roma en zonas para la horticultura urbana. “L’Eixample es el distrito más denso y menos verde, y tenemos que ponerle solución”, explica Martí Ardanaz, miembro de la asociación. Su pulmón principal son los jardines interiores de manzana, algunos de los cuales son de los más grandes del distrito.

De hecho, varias entidades aseguran que es un área muy edificada y que es difícil recuperar espacio público; pero gracias al proceso participativo ciudadano para decidir sobre el futuro del espacio que hasta ahora ocupaba la cárcel Modelo se resolverá el déficit de equipamientos de proximidad y de vivienda pública que tiene la Esquerra de l’Eixample. De todos modos, se piden nuevos lugares de reunión porque se considera que los dos centros cívicos que hay —el de Urgell y el de Golferichs— no son suficientes. Cada vez hay más entidades y “hacen falta más espacios”, dice Eugènia Sendra, secretaria de la Asociación Cultural Ballets de Catalunya, dedicada a la conservación y la difusión de la danza tradicional.

Las diversas entidades trabajan juntas con el objetivo de seguir sumando esfuerzos y crear una identidad colectiva cada vez más cohesionada.

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Jardines de Emma de Barcelona.

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Biblioteca Agustí Centelles.

Vivero de riqueza colectiva y asociativa

A Ballets de Catalunya les gusta llenar de vida las calles del barrio, por eso organizan el carnaval, la fiesta de la primavera y la castañada, e invitan a la gente a participar. Por su parte, la Asociación Comerciantes y Empresarios Gran Eixample se encarga cada año de organizar una o dos muestras de comercio en la calle con actividades para los más pequeños. La entidad Encara en Acció celebra ferias, bibliotecas, campañas y fiestas a favor de las personas refugiadas LGTBI. Sin embargo, su presidente, Alejandro San Rafael, asegura que “se necesita más implicación de la gente en el propio barrio”.

De todos modos, las diferentes entidades cada vez hacen más esfuerzos para trabajar conjuntamente. Como explica Xavier Riu, de la AVEE: “La fiesta mayor, en octubre, es uno de los momentos en los que tiene lugar una dimensión conjunta de barrio, con la celebración de muchas actividades y con la colaboración de la gran mayoría de entidades”. Se trabaja, pues, para seguir sumando esfuerzos y crear una identidad colectiva cada vez más cohesionada.

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Plaza del Doctor Letamendi.