La Escuela Bressol Bellmunt se encuentra en un lugar privilegiado de la ciudad, en la ladera de la montaña de Montjuic que da a la Gran Vía, la Marina y la Font de la Guatlla, rodeada de vegetación propia de la zona: pinos, robles, higueras y retamales.
La escuela dispone de 5 estancias con acceso directo a dos terrazas amplias:
.1 estancia para el grupo de 0-1 años, que cuenta con dormitorio
.2 estancias para los grupos de 1-2 años; una de ellas también con dormitorio
.2 estancias para los grupos de 2-3 años.
Todas ellas tienen una zona para atender la higiene de forma individualizada y, a la vez, permitir la adquisición de hábitos, como lavarse las manos o utilizar el wc.
Los espacios comunes, pasillos i plaza, forman parte del espacio de juego. Procuramos ofrecer propuestas pensadas para los niños y niñas teniendo en cuenta sus preferencias y el momento de desarrollo.
Por lo que se refiere a los espacios exteriores, la escuela cuenta con dos terrazas grandes al aire libre, con elementos de la naturaleza: plantas y flores; y, equipadas con areneros, módulos de juego motriz y columpios. Del mismo modo que los espacios interiores, los exteriores también están pensados, diseñados y organizados de manera que respondan a las necesidades de cada grupo.
El edificio es compartido con la escuela Pau Vila y eso nos permite disfrutar de instalaciones como el gimnasio y otros espacios exteriores. Además, nos da la oportunidad de poder compartir momentos de intercambio y de propuestas con las niñas y los niños de la escuela.
Los menús se elaboran íntegramente en la cocina de la escuela siguiendo las recomendaciones del IMEB junto con la Agencia de Salud Pública de Barcelona. Los menús tienen en cuenta las necesidades de cada niña o niño.
Con relación a la línea pedagógica de la escuela, se fundamenta en la convicción de que el niño o la niña tiene derecho a una educación de calidad y, en su concepción como persona, con unos derechos y deberes. Con unas capacidades cognitivas, motrices y relacionales propias, que hemos de acoger y acompañar de manera individual. Por lo tanto, nuestro proyecto se traduce en ofrecer propuestas que desarrollen sus necesidades de la manera más individualizada posible.
Uno de los ejes vertebradores de la escuela es la organización del tiempo y el espacio. Esta organización del tiempo nos permite dar énfasis a la atención y cuidado de las necesidades básicas: la alimentación, la higiene, el descanso y el bienestar. A partir de estos ejes nos organizamos para poder ofrecer la atención, cuidado y seguimiento de cada niño y cada niña, dando respuesta a las necesidades concretas en el momento adecuado.
Otro eje es la organización del juego. A partir de diferentes materiales y propuestas y, mediante el descubrimiento y la experimentación voluntaria, queremos acompañar a niños y niñas a desarrollar sus capacidades motrices, cognitivas, relacionales y comunicativas, teniendo en cuenta sus intereses, motivaciones y necesidades.
El otro eje de trabajo se fundamenta en la comunicación y la relación. Queremos transmitir valores de tolerancia, respeto e igualdad en las relaciones sociales que se establecen. En este sentido, la organización del día a día favorece que, en los diferentes ratos de juego, se puedan establecer nuevas relaciones con otros niños y niñas y educadoras de la escuela.
Respecto a la relación con las familias, la entendemos desde una posición de corresponsabilidad. Queremos compartir con ellas la crianza y la educación de sus hijos y de sus hijas, de forma complementaria, estableciendo un marco de relación basado en la confianza gracias a una buena comunicación.
Por último, desde la Asociación de madres y padres (AMPA), se organizan y celebran diferentes actividades dirigidas a niños, niñas y familias.