“Escuelas por la igualdad y la diversidad” es un proyecto pionero impulsado desde la Concejalía de Feminismos y LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona para abordar las desigualdades y las violencias de forma preventiva desde las primeras edades.

Con esta finalidad, se llevó a cabo durante tres años (cursos académicos 2014-2017), de común acuerdo con el Consorcio de Educación de Barcelona, una prueba piloto que ha implicado a 3.000 alumnos y más de 250 docentes adscritos a un total de once centros de la ciudad, seis de educación primaria y cinco de educación secundaria, y también participaron familias del alumnado y entidades y servicios del territorio.

La finalidad del programa es la prevención de las violencias y la discriminación basadas en la diversidad funcional, la diversidad cultural y la diversidad afectiva, sexual y de género. Las desigualdades entre mujeres y hombres y las discriminaciones hacia grupos minorizados forman parte del proceso de socialización de niños y niñas y adolescentes, que de forma inconsciente van construyendo una representación de la realidad que esconde prejuicios y falsas creencias, con repercusiones en las formas de relación de toda la sociedad.

Acciones

Se hizo formación del profesorado, se proporcionó una serie de actividades didácticas para que el mismo profesorado las implementara en el aula, se facilitaron recursos didácticos y se hicieron talleres con el alumnado a cargo de entidades especializadas. También se dinamizaron grupos de familias y se hicieron sesiones con todas las entidades implicadas.

Finalmente, se llevó a cabo una evaluación exhaustiva del proceso y de los resultados, a cargo de un equipo de investigación de la Universidad de Barcelona.

Resultados

Los resultados obtenidos ponen de manifiesto un cambio de tendencia en las actitudes del alumnado que se orientan hacia un reconocimiento de la diversidad en los ámbitos mencionados. Y, más importante aún, una toma de conciencia crítica por parte del profesorado, que revisa sus creencias y prácticas pedagógicas, y desnaturaliza muchas de las pautas culturales heredadas. 

A partir del curso 2017-2018, el proyecto ha pasado a ser gestionado por el Consorcio de Educación de Barcelona.