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La casa principal

La construcción de la casa fue un encargo de Ferran Fabra i Puig (1866-1944), segundo marqués de Alella, al arquitecto Enric Sagnier i Villavecchia (1858-1931) entre 1917-1922. El encargo consistía en construir diversas casas: la casa principal para el, la torre de la calle de Avenir para su hija i dos casas más en la calle de Marià Cubí para sus hijos, casas que más tarde fueron vendidas por sus descendientes.

En 1945, las nietas del marqués vendieron la finca a los hermanos Julio i Álvaro Muñoz Ramonet. La finca legada por Julio Muñoz Ramoent es una de las pocas que quedan prácticamente intactas desde principios del siglo XX, cuando era una zona de casas unifamiliares rodeadas de jardín. Se trata de dos edificios: la casa principal y una torre con la entrada por la calle de Avenir.

Aunque la casa conservó la estructura del proyecto de Sagnier, Muñoz Ramonet realizó algunes moficaciones y encargó la decoración interior a la empresa madrileña de Antonio Herraiz SA.

La fachada

La casa tiene una superficie de 2.100 m2, divididos en cuatro plantas –y una azotea de la que sobresalen dos torres. La fachada principal es la más ornamentada con aberturas enmarcadas por volutas y cartelas de piedra cortada y los remates de las torres con barandas y cornisas que recuerdan la tradición plateresca de la arquitectura castellana. En el balcón central de la primera planta, en una falsa ventana, está el escudo del marqués rodeado de volutas y hojas de acanto. El acabado de las fachadas y de las torre presentan una aspecto final de estilo clasicista.

El interior

El interior se estructura alrededor de un hall –cubierto por una claraboya–, que rodea las diferentes estancias, como el comedor de gala con pinturas inspiradas en la Odisea de Homero, obra de Ramon Stolz Viciano (1903-1958), la sala goyesca, decorada con pinturas que representan majas, damas y chulapos, del pintor Ernest Santasusagna i Santacreu (1900-1964), el salón de baile, la sala de música y muchos otros salones.

Del vestíbulo nace una majestuosa escalera –en origen de estilo noucentista—, que lleva a la primera planta, donde se encuentran las habitaciones privadas de la familia, que comunican con una gran galería que rodea el espacio central de la planta baja, donde también se encuentra una pequeña capilla