Síndica de Greuges de Barcelona

La institución de la Síndica de Greuges de Barcelona es un órgano unipersonal complementario de la Administración municipal que tiene la función de defender los derechos fundamentales y las libertades públicas de los ciudadanos y ciudadanas de Barcelona y también de las personas que se encuentren en la ciudad aún que no sean residentes. Con esta finalidad supervisa la actuación de la Administración municipal y de los servicios públicos dependientes, especialmente todo lo referente a los derechos y libertades establecidos en la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad.

La Defensora fue incluida en la Carta Municipal de Barcelona el 23 de diciembre de 2014. Con la incorporación a la Carta Municipal, la Síndica ha quedado reconocida por ley. Así, la regulación de esta figura, más allá de su Reglamento orgánico, permite el pleno reconocimiento del derecho de los ciudadanos y ciudadanas de Barcelona a ver revisada su causa por una institución independiente, cercana y objetiva, que se pronunciará en términos de derecho y de equidad sobre su reclamación.

La Síndica de Greuges de Barcelona ejerce sus funciones con independencia e imparcialidad y, por tanto, no recibe instrucciones de ninguna autoridad o cargo municipal.

La Síndica actúa por solicitud de cualquier persona física o jurídica que presente una queja. También puede hacerlo de oficio, es decir, por iniciativa propia, cuando considere que hay que emprender alguna investigación en defensa de los derechos de la ciudadanía.

Sus actuaciones son gratuitas y no es necesaria la asistencia de abogado ni procurador.

La Síndica de Greuges puede supervisar la actividad de la Administración municipal, formular advertencias, recomendaciones y sugerencias que faciliten la resolución de los problemas objeto de queja, y para mejorar el funcionamiento de la Administración municipal.

Igualmente, puede proponer fórmulas de conciliación o de acuerdo para facilitar una resolución rápida y satisfactoria de la queja.

La Defensora de la Comunidad de Barcelona es, desde mayo de 2010, Maria Assumpció Vilà Planas.